— Policía Cibernética estatal detecta más de una docena de casos en dos meses
Rosario García Orozco
Al menos 12 secuestros virtuales han sido atendidos en los últimos dos meses por elementos de la Policía Cibernética, informó su titular, Antonio Herrera Justo.
De acuerdo con el funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, estos casos se han registrado en municipios como Chilpancingo, Petatlán, Ometepec y San Luis Acatlán, principalmente, y lamentó que aunque ese delito no es nuevo, su presencia se mantiene constante y requiere intervención inmediata.
Herrera Justo señaló que, una vez localizada la víctima —quien suele ser aislada por instrucciones de los extorsionadores—, se procede a desactivar los números telefónicos desde donde se realiza el engaño. Además, se reportan a autoridades estatales y federales las cuentas bancarias y números vinculados, con el fin de iniciar las acciones legales correspondientes.
El funcionario estatal detalló que las víctimas han sido localizadas en centros comerciales, terminales de autobuses e iglesias, y es porque los responsables no conocen la geografía local, ya que suelen operar desde centros penitenciarios del norte del país, particularmente desde el Cefereso de Tamaulipas.
También advirtió a la población evitar contestar llamadas de números desconocidos y, en caso de hacerlo, esperar a que la otra persona hable primero.
Del mismo modo, recomendó cortar de inmediato la llamada cuando se detecten amenazas o insultos, o bien guardar silencio para identificar la intención de la llamada.
Explicó que el secuestro virtual es una modalidad de extorsión telefónica en la que los delincuentes se hacen pasar por autoridades o instituciones, y en la mayoría de los casos aseguran que el número telefónico de la víctima está vinculado a actividades ilícitas, con ese argumento, obligan a la persona a salir de su domicilio, momento en el que comienza la manipulación.
Una vez aislada la víctima, los extorsionadores solicitan contactos y se apropian del WhatsApp mediante otro número, haciendo creer a familiares que la víctima está realmente secuestrada. “Nada es real, todo ocurre desde una llamada telefónica”, enfatizó Herrera Justo, quien pidió a la población en general mantenerse alerta y reportar cualquier intento de extorsión a los números de emergencia.