— “No me metan en ese costal”, plantea el senador por Guerrero
— Reitera que no pretende distanciarse de MORENA
Rogelio Agustín Esteban
“Yo no soy huesero”, dijo el senador Félix Salgado Macedonio al desmarcarse de cualquier intento por presionar a su partido, MORENA, para que habilite la posibilidad de ser candidato a la gubernatura de Guerrero.
La mañana del lunes, Salgado Macedonio realizó una transmisión en vivo a través de su página de Facebook en la que se refirió a lo declarado el fin de semana por Saúl Monreal Ávila, en el sentido de amagar a MORENA con “pensarlo” antes de avanzar en una política de exclusión, que lo deje fuera de la competencia por la gubernatura de Zacatecas.
“Dice que hay el antecedente de que a su hermano (Ricardo Monreal, líder del Grupo parlamentario de MORENA en la cámara de diputados federales) no lo quisieron postular (en el PRI) y se fue por otro partido y ganó, por lo que hay ese antecedente”, anotó.
Continuó: “Yo supongo que da a entender que sino lo postula MORENA se irá con otro partido y gana, puede ser, igual y no”.
En esa parte vino el deslinde, en el sentido de que él no secundaría un amague de esa naturaleza: “Lo que yo quiero dejar muy claro y muy firme, a mi no me metan en ese costal, porque yo no soy harina de ese costal; yo soy de MORENA por convicción, de este gran partido que fundó Andrés Manuel López Obrador”.
Insistió: “Yo no me voy a ningún otro partido, yo soy de MORENA, voy a seguir luchan porque siga creciendo y que siga habiendo democracia en el país. Yo soy de Guerrero y no soy huesero, soy luchador social, me gusta compartir con la gente, con los más pobres y no lo ando gritando. Entonces, no voy a andar peleando por un hueso”.
Salgado Macedonio enfatizó que es un promotor del relevo generacional y del acceso de las mujeres a espacios de poder.
Por esa razón sostuvo que “de ninguna manera me van a endulzar el oído las sirenas”, puesto que es un hombre maduro de setenta años, que está centrado en la realidad.
Consideró además que todavía es muy pronto para generar conflictos internos y más aún, desafiar a la autoridad partidista, por lo que insistió: “Yo no lo haré nunca, jamás, soy un hombre de una sola pieza”.
Reiteró que siempre ha estado en contra de la reelección, del nepotismo y de la corrupción, por lo que no tiene en perspectiva ningún tipo de distanciamiento con la dirigencia de su partido.