Animales, película

David Martínez Téllez
Analista político, comunicólogo y académico UAGro

Político engañado por su esposa, sin dinero y bajo tema de extorsión por secuestro de joven latino al que confundieron con su hijo gana la postulación a alcalde y hasta es postulado para la presidencia.

El actor principal es Ben Afleck y la historia trata de que logra salvar al joven latino porque los secuestradores lo confundieron con su hijo del político. Ambos fueron a una fiesta y a una de ellos lo secuestran.

El asesor de imagen y estratega de marketing político sugiere un endeudamiento mayor para dos propósitos: invertir en la campaña (la casa ha sido hipotecada) y pagar el rescate. Las encuestas indican que se ubica por debajo del competidor. Casi todo le es adverso.

Luego de meditar como matrimonio los dos temas (campaña y rescate) deciden aceptar un préstamo, el cual tendrá un interés del 20 por ciento.

Los extorsionadores vigilan cada movimiento de cada uno de las personas que llegan y salen.

Los timadores presionan para cobrar el rescate. Es de noche y muy poco se puede hacer para cubrir la demanda.

Cuando arriba la gestionadora del préstamo les aplica un cuestionario para asegurar que van a pagar el monto total de la deuda con sus respectivos intereses. Sólo pide la verdad a las preguntas. El matrimonio revela que han tenido amoríos. El de ella es más reciente y con el mejor amigo de él. La infidelidad, aclara el esposo, era tema ya discutido, resuelto y hasta perdonado.

Él antepone la vida del hijo y aunque dolido por la traición de la esposa prefiere pagar el rescate.

Un empleado latino llega a casa y con él el hijo supuestamente secuestrado.

El político le dice a su trabajador que quien ha sido privado de la libertad y piden rescate es su hijo. Que lo confundieron con el hijo del político, quien se compromete a pagar el rescate.

Nunca entendía cómo es que se enfrenta el latino con uno de los secuestradores; la crónica fílmica nos cuenta que va a pagar el rescate al lugar indicado por los hampones. Como político va respaldado por un reducido grupo armado de apoyo.

Se enfrenta con los bribones y queda inerme ante el jefe de esos malosos.

El político al borde de la muerte se escucha un disparo y cae el líder fulminado con disparo certero en la cabeza. Llegó, no se sabe cómo, el indocumentado con un rifle. Se escucha “no iba a dejar solo a mi hijo”.

Matan a la gestionadora; recuperan el dinero (que ya no pagarán a alguien), al joven. Gana imagen y le permuta la vida.

El político cambia la versión y se inculpa. Él mató al secuestrador. Interpreta la historia con una lucha a favor de los latinos porque el político pudo descubrir y desmantelar un red de secuestradores trabajadores mexicanos en Estados Unidos.

Corre la voz con esta leyenda. Gana la alcaldía y años después se postula para la presidencia.

El indocumentado es interpretado actoralmente por Luis Gerardo Méndez.

Cinta que se puede ver en Netflix.

Fin.

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