Rosario García Orozco
La sequía que afecta al campo de Guerrero está generando presión sobre la cadena maíz-tortilla y podría repercutir en los costos del grano, advirtió Abdón Hernández Olvera, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Masa y la Tortilla.
El dirigente explicó que la situación se combina con factores del mercado internacional, entre ellos las condiciones geopolíticas y sus efectos sobre la producción y comercialización de maíz.
“Cuando hay una distorsión en el mercado, como en este momento está sucediendo con el maíz, es ahí donde tenemos que encontrar soluciones que nos lleven a buen puerto con la estabilización de toda la cadena de maíz-tortilla”, señaló.
Pese a este escenario, Hernández Olvera aseguró que la industria no contempla por ahora incrementar el precio de la masa y la tortilla, y afirmó que trabajan para contener el costo del principal insumo.
Como parte de esa estrategia, informó que representantes del sector se reunieron con la titular de la Secretaría de Desarrollo Rural federal, Columba López, con quien plantearon utilizar mecanismos de Alimentación para el Bienestar para garantizar el abasto de maíz en las zonas afectadas por la sequía.
De acuerdo con el dirigente, se prevé disponer de un volumen de 1.2 millones de toneladas de maíz para contribuir a mantener estable el precio del grano.
En ese sentido, el gobierno federal ha informado que Alimentación para el Bienestar ya realiza acopio de maíz en Guerrero y otros estados del país.
Además, el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla contempla centros de distribución donde las tortillerías adheridas pueden adquirir maíz blanco nacional a precio preferencial.
Hernández Olvera consideró que, si se garantiza el abasto, podría mantenerse la estabilidad en los precios de la masa y la tortilla durante los próximos meses. En caso de algún ajuste posterior, dijo, tendría como referencia el comportamiento inflacionario.
Sobre el origen del maíz utilizado para elaborar tortillas, descartó que exista actualmente un riesgo de que el producto destinado al consumo humano provenga de maíz transgénico importado de Estados Unidos.
Explicó que la producción nacional de maíz blanco permite atender la demanda para la tortilla, mientras que el maíz amarillo importado de Estados Unidos se destina principalmente al sector pecuario.
El líder de los industriales de la masa y la tortilla del país llamó a los consumidores a mantener la calma ante las versiones sobre posibles incrementos y destacó la calidad del maíz producido en Guerrero.
En este mes de septiembre, el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados reportó un precio promedio de 31.50 pesos por kilogramo de tortilla en Acapulco y 27.33 pesos en Chilpancingo, aunque los precios varían según el establecimiento y la fecha de medición.