— El coordinador de Morena aseguró que los legisladores de su bancada estaban reunidos en una plenaria, pero tenían la intención de incorporarse a los trabajos del Pleno
Rosario García Orozco
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso de Guerrero, Joaquín Badillo Escamilla, calificó como arbitraria y unilateral la decisión de la presidenta de la Mesa Directiva, Erika Isabel Guillén Román, de suspender la sesión ordinaria de este miércoles 4 de noviembre, al considerar que no existían razones para clausurarla sin esperar la incorporación de los diputados de Morena.
En conferencia de prensa, el también coordinador de la bancada morenista explicó que los integrantes de su grupo parlamentario se encontraban en la Sala de los Próceres, donde realizaban su reunión plenaria habitual para revisar y atender asuntos legislativos antes de cada sesión del Pleno.
Sostuvo que la presidenta de la Mesa Directiva actuó bajo presión de diputados de otras fracciones parlamentarias, quienes, desde su perspectiva, buscaron exhibir a los legisladores de Morena.
«Nosotros queremos dejar muy claro, el grupo parlamentario siempre ha sido y siempre estará atento para todas las cuestiones que tengan que ver con nuestras responsabilidades como legisladores y legisladoras; es la primera vez, es la primera ocasión que la presidenta de la Mesa Directiva toma una decisión unilateral», expresó.
Badillo Escamilla reprochó que Guillén Román no recurriera a la cortesía política antes de determinar la clausura de los trabajos legislativos, pues aseguró que los morenistas se encontraban a aproximadamente 20 metros del salón de sesiones.
Argumentó que eran 19 los diputados de su partido reunidos en la Sala de los Próceres, quienes, al incorporarse, permitirían completar el quórum legal, sin embargo no estuvieron durante el pase de lista.
Durante la ausencia de los morenistas, en el recinto legislativo se registró la asistencia de solo 21 diputados de Movimiento Ciudadano, PRD, PRI, PT y PVEM.
Después de dos recesos, la presidenta de la Mesa Directiva ordenó realizar el pase de lista y, al no alcanzarse el quórum requerido, declaró clausurada la sesión ordinaria y convocó a los legisladores para el próximo martes 10 de noviembre.
Esta determinación provocó inconformidad entre los integrantes de Morena, quienes rechazaron que su ausencia estuviera relacionada con algún punto específico del orden del día, como el desabasto de medicamentos en hospitales, cuya problemática sería abordada mediante un dictamen, como lo refirió momentos antes la bancada del PRI.
El coordinador parlamentario insistió en que la revisión de alrededor de 20 asuntos legislativos durante su reunión interna fue lo que retrasó su llegada al Pleno.
Precisó que la sesión había comenzado apenas 15 minutos antes de que se decretara su clausura, aunque la sesión fue citada a las 11 de la mañana, y que la intención de los diputados morenistas era incorporarse a los trabajos, por lo que insistió en que fueron sorprendidos por la decisión de la presidenta de la Mesa Directiva.