— Alejandro Bravo Abarca señaló que el crecimiento de la deuda pública y el gasto destinado a proyectos prioritarios del gobierno federal podrían afectar la economía y limitar recursos para salud, carreteras y seguridad
Rosario García Orozco
El dirigente estatal del PRI en Guerrero, Alejandro Bravo Abarca, cuestionó el contenido del Paquete Económico 2027 del gobierno federal, y advirtió sobre los efectos que, desde su perspectiva, podría generar el incremento de la deuda pública y una mayor presión sobre los ingresos de la administración.
Sostuvo que la deuda pública podría superar los 21 billones de pesos y comparó esa cifra con los 10.8 billones de pesos que, dijo, dejó la administración de Enrique Peña Nieto.
De acuerdo con los documentos de Hacienda, para 2027 se estima que el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público alcance alrededor de 21.85 billones de pesos, lo que consideró preocupante.
El dirigente priista señaló que el acercamiento de la deuda a niveles equivalentes a 60 por ciento del Producto Interno Bruto representa una señal de alerta para las finanzas nacionales y consideró que un mayor endeudamiento puede repercutir en el crecimiento económico y en el costo de vida de las familias.
También cuestionó las estimaciones de recaudación del gobierno federal, al considerar que existe incertidumbre sobre el cumplimiento de las metas planteadas mediante medidas de fiscalización y combate a la evasión.
El Paquete Económico 2027 contempla ingresos presupuestarios por 10.6 billones de pesos, mientras que los ingresos tributarios alcanzarían un máximo histórico como proporción del PIB, según la Secretaría de Hacienda.
Bravo Abarca criticó además el gasto destinado a mantener proyectos como el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y una aerolínea por el orden de los 21 mil 214 millones de pesos, con lo que se suman 244 mil millones de pesos, al señalar que, en su opinión, esos recursos podrían orientarse a necesidades como hospitales, medicamentos, carreteras y seguridad.
“No podemos armar un presupuesto haciéndonos castillos en el aire”, afirmó, al insistir en que las proyecciones de ingresos deben corresponder con la capacidad real de recaudación del país.
El dirigente priista aclaró que su partido respalda los programas sociales y su permanencia como derechos constitucionales, pero demandó una planeación económica que, dijo, permita garantizar su sostenibilidad sin comprometer las finanzas públicas.
Alejandro Bravo sostuvo que el impacto de una eventual desaceleración económica podría reflejarse en los precios de productos básicos y en una menor capacidad adquisitiva de las familias.