— Javier Hernández, comisario en Guajes de Ayala reporta la localización de 120 cilindros y 140 kilos de pólvora y un recipiente podría contener de ácido sulfúrico
Interacción
El representante del ejido de Guajes de Ayala, ubicado en la Sierra de Coyuca de Catalán, Javier Hernández Peñaloza reportó el hallazgo de material presuntamente utilizado presuntamente para la fabricación de artefactos explosivos, entre ellos 120 cilindros y alrededor de 140 kilogramos de pólvora, además de un químico altamente tóxico.
Hernández Peñaloza informó que el hallazgo ocurrió en una zona conocida como El Filo, donde presuntamente permanecieron durante varias semanas dos personas señaladas por pobladores como responsables de realizar ataques con drones, mismos que generaron temor entre la población.
De acuerdo con el dirigente, en el lugar fueron encontrados aproximadamente 120 cilindros que serían utilizados para la fabricación de artefactos caseros, 140 kilos de pólvora, pegamento, materiales para elaborar las llamadas “aletas” de las bombas y otros objetos útiles para la fabricación de explosivos.
También fue localizada una sustancia química en un recipiente, cuya etiqueta, según Hernández, no pudo ser identificada con claridad debido al deterioro que presentaba, pero que podría ser ácido sulfúrico.
Hernández afirmó que la sustancia representaba un riesgo grave y sostuvo que, de acuerdo con la información que obtuvo, podría ocasionar afectaciones severas en caso de exposición.
Señaló que por esta razón decidieron no hacer público el hallazgo inmediatamente y esperar a que personal especializado de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) realizara la destrucción del material considerado peligroso.
El comisariado ejidal indicó que la intervención ocurrió hace aproximadamente cuatro días, cuando especialistas en explosivos acudieron a la zona y destruyeron parte del material localizado.
Cuando se realizó la manipulación de los artefactos, los pobladores escucharon diversas detonaciones.
Indicó que el campamento se encontraba aproximadamente a cinco kilómetros en línea recta de la localidad de El Pescado; a unos 4.5 kilómetros de Hacienda de Dolores y a alrededor de 3.5 kilómetros de Los Órganos.
En la zona también fueron localizadas varias estructuras que eran utilizadas como trincheras o “nidos del crimen», algunas con capacidad para dos personas y otras de mayor tamaño.
En las trincheras más grandes, dijo que podrían resguardarse entre seis y ocho individuos.
Por la cantidad de estructuras encontradas, así como los campamentos desmantelados, Javier Hernández deduce que en la zona debieron estar entre 150 y 200 hombres armados, aunque admite que se trata solo de una estimación.