— La comunidad carecía de suministros para recibir a más de 250 desplazados de los pueblos vecinos, señala el comisario
— Mujeres y niños se alimentan con galletas y agua
Rogelio Agustín
En Alcozacán los refugiados enfrentan una crisis generada por la ausencia de alimentos que se agotaron con la llegada de más de 250 desplazados de las comunidades de Tula, Cixotlán y Acahuehuetlán.
José Lorenzo Coxihuite Sánchez, comisario de Alcozacán reconoció la importancia que tiene el resguardo otorgado por la Policía del Estado, Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, sin embargo, señala que la comunidad no estab preparada con los suminisitros suficientes para recibir a tantos desplazados.
Aunque se llegó a hablar de 800 y luego mil 300 desplazados, el comisario admite que en realidad son alrededor de 250 las personas que comenzaron a llegar desde la tarde del sábado 9 de mayo.
Casi de inmediato, las pocas tiendas que tiene la comunidad se agotaron y se quedaron sin alimentos.
Y aunque este martes ya se reunieron con representantes del Gobierno de Guerrero y llegó personal de seguridad, no llevaron despensas ni apoyos minimos para garantizar la alimentación de los desplazados.
Una jefa de familia que salió de Xicotlán desde la jornada del sábado, señaló que lleva tres niños, a los que ha estado alimentando con galletas y agua.
En estos momentos hasta las galletas escasean en el pueblo.
Por eso el comisario manifestó que urge el envío de ayuda humanitaria, además de las condiciones de seguridad para que los desplazados regresen a sus pueblos.