— «Paz y Justicia» ya se retiró del crucero del Jagüey
— Se realiza asamblea entre autoridades y desplazados
Rogelio Agustín
A seis días de que supuestos integrantes de Los Ardillos desataran la violencia sobre cuatro pueblos de la Montaña baja de Guerrero, el gobierno del estado junto con representantes de la federación instalaron una asamblea de trabajo en Alcozacán, donde originalmente llegaron 97 desplazados, entre ellos niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
El anuncio hecho por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la conferencia matutina de este martes, en el sentido de que la Secretaría de Gobernación estaba centrando sus esfuerzos en la atención del conflicto tuvo una repercusión casi inmediata.
Para las 10:00 horas, un convoy de unidades del estado y la federación pasaron por el crucero del Jagüey, donde la jornada del lunes el grupo denominado «Paz y Justicia» le cerró el paso a la comitiva del gobierno del estado encabezada por el subsecretario Francisco Rodríguez Cisneros.
En esta ocasión, el contingente integrado por más de 40 unidades, entre ellas varias Black Mamba llegaron hasta Alcozacán, donde el lunes los desplazados reportaron una nueva incursión de civiles armados y varios de ellos tomaron sus escasas pertenencias y huyeron hacia los cerros.
Para las 12:00 horas se instaló una asamblea entre los pobladores y desplazados en la cancha techada de Alcozacán, en donde se espera que haya una exposición de lo vivido durante los días en que se recrudeció la violencia.