Esthela Damián y las políticas públicas de atención a la juventud

ARTÍCULO DE OPINIÓN 36

Por Ricardo Castillo Barrientos

La juventud “divino tesoro” ha venido evolucionando en planos de diversa naturaleza, significativamente positivos en materia educativa por las oportunidades de acceso a la educación superior, con ciertas dificultades por las limitaciones presupuestales del sector educativo, aun cuando viene abriendo infinidad de espacios, complementarios con el sistema educativos privados para los jóvenes de familias con mayor disponibilidad de recursos.

En contrapartida, la intensa propaganda subliminal de los grupos criminales, a través de la música, las modas y las aspiraciones de una vida cómoda y desahogada, han logrado cooptar a miles de jóvenes a costa de un alto precio que se transforman en desapariciones forzadas, prisión o la pérdida de la vida, sin que hayan logrado cumplir con sus aspiraciones en la mayoría de los casos.

Esta problemática dio paso a uno de los proyectos de políticas públicas más humanistas orientado en beneficio de la juventud capitalina de la Ciudad de México, durante el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, denominado “Barrio Adentro”, a cargo de la guerrerense Esthela Damián Peralta, tendiente a identificar a jóvenes en situación de vulnerabilidad debido al contexto social y al entorno familiar precario.

En su condición de subsecretaria de Prevención a las Violencias de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del gobierno federal, Esthela Damián desarrolló el programa “Jóvenes Sembradores de Paz”, en las entidades federativas con mayores índices de violencia, obteniendo resultados favorables insitu, reencauzando con nuevas oportunidades de vida a miles de jóvenes en riesgo de resultar atrapados por la vorágine criminal siempre en acecho.

La tarea no ha sido fácil por las complejidades inherentes que conjugan la rebeldía juvenil con aspiraciones insanas, en casos propensos de resultar víctimas por las múltiples trampas que les tienden intereses oscuros y bastardos.

Por eso llama la atención el paciente y productivo trabajo que se ha echado a cuestas la Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, Esthela Damián Peralta, por instrucciones precisas de la Presidenta Sheinbaum, de intensificar las acciones en beneficio de la juventud mexicana más vulnerable, a través del programa “Reconecta con la Paz” con el objetivo de fortalecer la reconstrucción el tejido social y atender de manera directa las causas de la violencia, que tienen como punto de partida la descomposición social y la desintegración familiar.

En otras entidades y en Colima donde ya funciona este programa, Damián Peralta, expresó: “Reconecta con la Paz es una política pública que atiende las causas estructurales de la violencia. No se trata solo de contener, sino de transformar vidas, de acerca el Estado, a quienes más lo necesitan y generar oportunidades reales para jóvenes y víctimas”.

Asimismo, subrayó que el modelo de justicia restaurativa es clave para lograr resultados sostenibles en materia de seguridad:

“La justicia restaurativa nos exige actuar de manera distinta: reparar el daño, construir comunidad y evitar la reincidencia. Donde este modelo se ha aplicado hemos visto resultados concretos: jóvenes que recuperan su proyecto de vida y comunidades que vuelven a confiar en sus instituciones”. La estrategia está dirigida a jóvenes en situación de vulnerabilidad y a personas que han sido víctimas de violencia, mediante acompañamiento integral de acceso a oportunidades y procesos de reinserción social.

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