— En la última jornada del paro de 72 horas
— Insisten en el dialogo directo con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo
Rosario García / Interacción
En la última jornada del paro laboral de 72 horas, integrantes del magisterio disidente cerraron el acceso a sucursales bancarias, tiendas departamentales e interceptaron autobuses de pasajeros en diferentes puntos de la capital de Guerrero.
La mañana del viernes, integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) instalaron lonas y pancartas en las puertas de acceso de City Banamex y BBVA, ubicadas en la plaza central Primer Congreso de Anáhuac.
En las pancartas se pudieron observar las demandas que motivaron este movimiento parista que paralizó gran parte de las escuelas del estado de Guerrero, entre ellas la abrogación total de la ley del ISSSTE, aprobada en 2007 y la abrogación total de la Reforma Educativa, además de la nivelación salarial del 100 por ciento, que ya la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo a señalado que presupuestalmente es inviable.
También demandan el dialogo directo con la presidenta Sheinbaum Pardo, que hasta el momento ha dicho que tienen el espacio garantizado con los responsables de las secretarías de Educación y Gobernación Federal.
Hacia el sur de la ciudad, los maestros disidentes cerraron vialidades e impidieron la apertura de la sucursal de Coppel, donde además de los departamentos de ropa, calzado, muebles y línea blanca opera una sucursal bancaria.
También se plantaron en los accesos de Banco Azteca, Grupo Eléktra y la sucursal de Mega Soriana.
Otro grupo de profesores se trasladó a la glorieta ubicada frente a la clínica del ISSSTE, donde realizaron un mitin y un plantón para denunciar las pésimas condiciones en que se encuentra dicho nosocomio, cuya capacidad de atención desde hace mucho se encuentra rebasada por la realidad.
Recordaron que en 2025, el director general, Martí Batrés Guadarrama estuvo en Chilpancingo para hacer un recorrido por la clínica, pero solamente lo realizó de manera superficial, sin llegar hasta los puntos donde los daños ya requieren una reconstrucción total.
En la parte norte de la ciudad, en la zona de terminales de autobuses, los maestros disidentes se plantaron sobre las rutas de salida para tratar de retener unidades para trasladarlas a la Ciudad de México y traer de regreso a sus compañeros que acudieron a participar en las movilizaciones de los tres últimos días.
Como varios de los choferes se negaron a trasladarlos e incluso optaron por abandonar las unidades, los profesores a manera de represalia realizaron pintas con aerosol, destacando las siglas de la CETEG y la demanda de que se eche abajo la Ley del ISSSTE 2007.
Hasta el momento no se han registrado incidentes.