— Habitantes de municipios de Tierra Caliente, Costa Grande y la sierra denuncian que grupos criminales buscan someter a las comunidades y controlar sus territorios
Rosario García Orozco
La Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande México y pobladores de comunidades de la sierra, Tierra Caliente y Costa Grande de Guerrero exigieron a las autoridades federales la aparición con vida de siete personas del ejido El Balcón, quienes, de acuerdo con la denuncia difundida por habitantes de la zona, fueron privadas de la libertad por integrantes de La Familia Michoacana.
En un documento titulado “SOS por Guerrero”, hacen patente la exigencia de localización de las 7 personas, respaldada por habitantes de los municipios de Ajuchitlán del Progreso, Tecpan de Galeana, Petatlán y Coyuca de Catalán, quienes denunciaron que las comunidades de esta región enfrentan desde hace años una situación de violencia y presión por parte de grupos delictivos.
De acuerdo con el pronunciamiento publicado en redes sociales, el objetivo de los grupos criminales no es únicamente ejercer violencia contra la población, sino avanzar hacia un control territorial y un sometimiento total de las comunidades.
Los habitantes señalaron que una manifestación realizada el pasado 2 de octubre refleja el hartazgo de la población ante la inseguridad y lo que consideran una falta de respuesta efectiva de los tres niveles de gobierno.
Según el relato difundido en redes sociales después de las movilizaciones y protestas del pasado 2 de octubre, fue dejado en libertad un menor de 12 años.
Sin embargo, siete personas continúan desaparecidas, por lo que familiares y habitantes mantienen la demanda de que sean localizadas y regresen con vida.
El pronunciamiento sostiene que detrás de estas acciones existe además una disputa por el control de la tierra y de las comunidades, situación que, advierten, ha incrementado la vulnerabilidad de quienes habitan en esta zona de Guerrero.
Los pobladores también hicieron referencia a la dimensión nacional de la crisis de desapariciones en Guerrero, y las solicitudes de búsqueda urgente ante organismos de Naciones Unidas.
Ante este escenario, llamaron a organizaciones sociales, colectivos, habitantes de otras entidades y a la sociedad en general a difundir la situación que enfrentan las comunidades de la sierra guerrerense y mantener la presión para que las autoridades federales intervengan.
“Que todo México se entere”, plantearon la organización eclesiástica y los habitantes, al advertir que el silencio y la indiferencia pueden favorecer la permanencia de las condiciones de violencia que padecen las comunidades.
La exigencia central permanece: que las siete personas desaparecidas sean localizadas con vida y que las autoridades garanticen condiciones de seguridad para las comunidades de la región.