Martes negro para Chilpancingo; seis muertes en menos de ocho horas

Los hechos van desde un ataque armado, dos aparentes actos de auto eliminación y una congestión alcohólica

Rogelio Agustín

La capital de Guerrero registró seis muertes en diferentes hechos registrados en un lapso menor de ocho horas.

Este martes Chilpancingo sufrió diferentes momentos de conmoción, a partir de supuestos actos de autoeliminación, el ataque armado en uno de los cruces de mayor circulación vial y el consumo excesivo de alcohol.

Alrededor de las diez de la mañana con 20 minutos, en la tradicional colonia Guerrero 200, ubicada en la parte sur de la ciudad, en un garage habilitado como taller mecánico se encontró el cuerpo de un hombre que estaba suspendido del techo.

La víctima fue identificada por sus familiares como Miguel Ángel Orozco, solamente se indicó que tenía 35 años de edad.

Sobre la causa de la muerte, la información puntual se encuentra en manos del Servicio Médico Forense (Semefo).

Para las tres de la tarde, en el cruce que forman las avenidas Lázaro Cárdenas y Ruffo Figueroa, un ataque armado dejó el saldo de tres hombres asesinados a balazos.

Al parecer, dos de las victimas se ganaban la vida limpiando los parabrisas de los automóviles que circulan de manera cotidiana en dicha zona, una de las más concurridas por la presencia de edificios públicos y tiendas departamentales.

Los limpiaparabrisas quedaron recostados en el pavimento, por la posición en que se les captó cuando ya estaban inertes, se advierte que ni siquiera intentaron de escapar de sus agresores.

Uno vestía una playera color verde pistache, el otro una camisa café y un pantalón beige, a la altura de su pecho quedó tirada una cachucha guinda con la parte frontal blanca.

El tercer hombre acribillado quedó recargado al pie de una palmera, estaba fuera del arroyo vehicular, con las piernas estiradas y una gran mancha de sangre que tenía como punto de origen la parte baja de la zona abdominal.

El escurrimiento hemático se dispersó hacia las piernas empapando el pantalón color café, para finalmente y esparcirse y manchar el concreto de la acera.

Era un hombre barbado, de complexión robusta, cabello cano, vestía un suéter azul marino y zapatos negros.

A menos de un metro se estaba un bastón de aluminio con soporte de plástico color negro, el cual aparentemente utilizaba para desplazarse.

Ninguno de los tres hombres acribillados en ese punto tenía a la vista algún artefacto que pareciera un arma.

De acuerdo con los testigos, dos se ganaban la vida limpiando parabrisas, mientras que el tercero se limitaba a pedir monedas para mitigar la necesidad impuesta por una discapacidad.

Aunque hay la versión de por lo menos otra persona herida, el dato no se pudo confirmar.

De la autoeliminación al aparente consumo excesivo de alcohol

Una hora después, a las cuatro de la tarde la policía fue alertada con el reporte de un hallazgo más en la colonia Ampliación El Calvario, ubicada en la periferia.

Ahí se localizó el cuerpo de un joven de 23 años, al cual se le identificó como José Rodrigo y quien era un militar activo. Estaba suspendido del cuello con una fajilla, por lo que se dio parte a los Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado (FGE) y también al Servicio Médico Forense.

El sexto deceso de la jornada fue confirmado sobre las vialidades del río Huacapa, en la parte baja del barrio de San Francisco.

En ese caso, la causa fue una aparente congestión alcohólica y la víctima un hombre que vivía en condición de calle.

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