Por Raúl Suárez Martínez
Hace un año aproximadamente escribimos que, dado el prácticamente seguro caso de que Félix Salgado Macedonio no iba a ser el candidato de MORENA a la gubernatura de Guerrero, este personaje en sus ansias de poder por no llamarle enfermedad, iba a dar un paso que pudiera ser un suicidio político. Y aventuramos, si así lo quieren manejar que pudiera llegar a ser el candidato del PRI o de algún otro partido.
Hoy vemos como su Sancho, o dicho de otra manera su fiel escudero de cuyo nombre no quisiera acordarme pero que se llama Sofío Ramírez, sin que oficialmente haya sido nombrado como su vocero, anda despotricando en todos lados dejandose escuchar en los medios totalmente pagados por el poder, implorando, suplicando, que su patrón sea tomado en cuenta en la encuesta de MORENA pero, lo más riesgoso, es que anda anunciando la creación, más bien la reafirmación de la corriente felicista dentro de morena, poniéndose y oponiéndose al estatuto de ese partido donde supuestamente no existen los grupos o corrientes, dando también por sentado de que en efecto si existen.
Pero el tema no es tanto si conforman la corriente felicista o no, el tema de fondo es la posibilidad latente de que Félix en ese delirio de que es el pueblo el que decide y para echarle la culpa a alguien, decida candidatearse incluso por el PRI o en algún momento dado por el verde ecologista.
Entendido de que Félix Salgado no gana la elección si no es por MORENA de donde no va a ser candidato, está buscando presionar a este partido para quedarse con las mejores posiciones en Guerrero, para poder ser el fiel de la balanza y el gran elector, en el chantaje político sigue insinuando, amenazando o deslizando la idea, de que pudiera ser el candidato de otro partido. Su vocero no oficial ha amenazado con levantar un gran movimiento y una gran movilización, no pudo levantar la votación en el PRI, ahora quiere movilizar MORENA…