— Los padres se ponen de acuerdo y toleran las uniones libres, ante la negativa del Registro Civil a celebrar las bodas
— La presidenta de la CDHEG, Cecilia Narciso Gaytán considera urgente intensificar el proceso de concientización
Rogelio Agustín
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), Cecilia Narciso Gaytán reconoció que a pesar de las restricciones legales, en algunas zonas de Guerrero todavía prevalece la práctica de los matrimonios pactados entre menores de edad, como “usos y costumbres” que no son exclusivos de los pueblos indígenas.
Narciso Gaytán reconoció que lo registrado en Huamuchitos, en la zona rural de Acapulco no es un caso único, a pesar de que el Congreso local ha modificado el Código de Procedimientos Penales para inhibir dicha práctica.
Ahí, se confirmó la unión en compromiso matrimonial de dos menores de 13 años de edad, que si bien legalmente no están casados, porque el Registro Civil no lo avala, al contar con el permiso de sus padres, los integrantes de la joven pareja ya viven juntos.
Sobre el caso que involucra a los menores Jesús y Jennyfer “N”, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que el caso se investiga por la probable comisión del delito de trata de personas, en la modalidad de matrimonio forzoso o servil.
La presidenta de la CDHEG, aseguró que esa práctica vulnera los derechos de los niños y adolescentes, por lo que resulta completamente reprochable el que plevalezcan en algunas comunidades.
En 2024, en esa misma localidad perteneciente a la zona rural de Acapulco se conoció la unión de Gael y Celia, niños de 12 y 13 años de edad.
El problema radica, es que a pesar de la difusión que se ha dado a las restricciones legales que ya existen, los padres de familia se ponen de acuerdo, pactan las uniones y aunque no las legalizan como matimonios, las toleran como uniones libres.
Recordó que a petición de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, el Congreso local modificó el Código Penal para tipificar como dleito la cohabitación forzada entre menores, porque de manera evidente, se trata de personas que no están capacitadas para integrar una familia.