— En Teticic, donde este miércoles aparecieron seis personas desmembradas, se focaliza el punto de confrontación
— Del 30 de marzo a la fecha, hay por lo menos 19 hombres desmembrados en la zona
— La carretera también enlaza a la región Montaña con la zona Norte de Guerrero, por eso buscan controlarla
Rogelio Agustín
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña (CDHM), Abel Barrera Hernández sostuvo que desde hace dos meses, grupos del crimen han convertido a la comunidad de Teticic, municipio de Olinalá, en un punto de confrontación que ha dejado el saldo de por lo menos 19 personas desmembradas, por el interés de controlar los caminos de salida hacia los estados de Morelos y Puebla, así como el enlace carretero que va de la Montaña hacia la región Norte de Guerrero.
En Chilpancingo, Barrera Hernández sostuvo que desde finales de marzo del presente año, en las inmediaciones de Olinalá y sus salidas hacia dos estados vecinos de Guerrero “se ha asentado un patrón de criminalidad, a partir de la disputa por el control del territorio”.
Teticit, municipio de Olinalá, es un paso obligado para salir de Guerrero hacia Puebla y Morelos, pero también permite bajar desde la Montaña hacia la región Norte, particularmente a municipios como Atenango del Río, Copalillo y Huitzuco.
Dijo que las autoridades deben tener claro lo que se mueve en esa zona, donde la madrugada de jueves 21 de mayo se confirmó el hallazgo de seis cadáveres desmembrados en la redila de una camioneta estaquitas.
Recordó que el 31 de marzo, en el crucero hacia Cualac, en una de las salidas de Olinalá se generó el hallazgo de siete cadáveres desmembrados, luego hubo el linchamiento de dos jóvenes cuando se buscaba a dos víctimas de secuestro.
Durante las fiestas patronales de San Francisco, el director de Tlachinollan recuerda que hubo una irrupción de gente armada que mataron a una persona y dejaron herida otra más.
Apenas el 11 de mayo, en la carretera Olinalá-Temalacatzingo se registró el hallazgo de por lo menos 11 costalillas con seis cadáveres en su interior, todos ellos varones que fueron desmembrados.
El antropólogo sostiene que sin lugar a dudas, Teticit, comunidad indígena con menos de 400 habitantes, se ha convertido en el centro de una disputa entre grupos delictivos, sin que hasta el momento las autoridades le hayan puesto la atención que se requiere.
Indica: “El patrón de ajusticiamiento se repite, hay algo que preocupa porque la autoridad municipal está muy pasiva”.
Admitió que en la entrada de la cabecera municipal de Olinalá existe un retén del Ejército, pero este no ha sido suficiente para inhibir la confrontación entre los delincuentes.
“Me parece que tratan de relegar el tema hacia un problema entre grupos, la autoridad local dice que le toca a la federación y la federación parece no estar enterada, se lavan las manos pero esa ya esta costando muchas vidas”, aseguró.
De hecho, mencionó que en la comunidad de Tehuaxtitlán hubo un intento de crear una policía comunitaria para que los pobladores se defendieran, pero el principal promotor fue asesinado y el resto de la población se atemorizó.
Aunque no existe todavía un dato numérico, dijo que ya hay familias que se Teticic se han mudado hacia la cabecera municipal de Olinala y la comunidad de Temelacatzingo, principalmente.