LA SUEROPANDEMIA

(Primera parte)

MIRADA INTERIOR

Por: Isaías Alanís

De hecho, hay dos cosas, ciencia y opinión.
El primero engendra conocimiento, el último ignorancia.

Hipócrates

México desde la época prehispánica ha sido un reservorio de técnicas y procedimientos curativos con hierbas, minerales y espirituales. En cada comunidad que he visitado en el México profundo, existe uno, dos tres chamanes y eficaces parteras.

El sistema de salud social que existía, fue trasplantado sin anestesia a la medicina privada. México es un país enfermo; diabetes, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, etc. Producto de una mala alimentación a base de refrescos de cola, comida chatarra y sus derivados. Al incremento de padecimientos, el crecimiento de la planta de hospitales es magro, los privados de altísimo costo, van a la alta.

La burocratización y amputación del sistema de salud, corre parejo a los gobiernos neoliberales a partir del salinismo hasta la fecha; han lucrado con el sistema de salud y operado desde las vísceras del gobierno con cirugías, a corazón abierto, sin anestesia, creando en las instituciones un reino de corrupción -que va- de presidentes, secretarios de salud, y empresas extranjeras y nacionales, que sangran a los mexicanos. ¿Qué ex funcionario de salud federal no tiene un negocio privado de venta de fármacos?

En un país donde hospitales, clínicas escasean, el chamanismo, ha suplido esa carencia; existe un grupo sustentado en la tradición y otros en el charlatanerismo; la proliferación de venta por internet de fármacos sin registro. Se suman; merolicos, farsantes de bola de cristal, curanderos urbanos, etc. Un registro mínimo calcula que existen más de 60 mil curanderos. Ante la falta del sistema de salud eficiente, la gente, recurre a sanaciones espirituales, mágicas y a modalidades como: homeopatía, la Suerotepia, el Factor de Transferencia, cuarzos, masajes, cloritos, reiki, aromaterapia, amarres, imanes, ozono, fitoterapia, y la milagrería de santos y santas, entre decenas.

EL SUERO

El padre es sin duda, Emil von Behring, quien mediante la inyección de suero sanguíneo de animal o humano contaminado -de quienes habían superado la enfermedad- fue inoculado a pacientes, funcionando como agente pasivo en 1891. Años después, Hartog Jacob en 1896, inventó la disolución fisiológica que se usa hasta la actualidad; “disolución salina o de Hambuerger con el objeto de “igualar la osmolidad de la sangre humana, o sea “la medida de concentración de partículas disueltas por litro de solución (mOsm/L), elemental para el equilibrio hídrico del cuerpo humano” y evitar la hemólisis; destrucción de glóbulos rojos.

A partir de 1930 se hizo popular para tratar deficiencias nutritivas y deshidratación. La sueroterapia consiste en “la administración intravenosa de minerales, antioxidantes para mejorar la salud general, evolucionó a tratamientos estéticos y medicina funcional ”. Existen clínicas legales que cobran sumas exorbitantes por la aplicación de este “suero de vida”, como también lo llaman. La pregunta a la Cofepris, ¿cuantas de estas clínica son clandestinas y cuáles son legales y están avaladas por un médico y un laboratorio?.

En la época prehispánica y colonial es abundante el material sobre técnicas de sanación; la Historia General de las cosas de la Nueva España, de Sahagún en los aparatados dedicados a botánica y plantas medicinales. A la “Historia de las Plantas de la Nueva España”, (Rerum medicarum Novae Hispanie Theaussurus) de Francisco Hernández; de Martín de la Cruz y Juan Badiano; Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis, a los textos de Fray Agustín Farfán; “Cuatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales de uso medicinal en la Nueva España”, la herencia prehispánica en medicina tradicional es impresionante. El pueblo mexicano tiene una inclinación genética por estas terapias.

La muerte serial de 8 “pacientes” a los que se les aplicó sueroterapia en una clínica privada de Sonora por el llamado, “Doctor de los sueros”, Jesús Maximiano “N”, que se encuentra prófugo. Puso en máxima alerta a la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitario (Cofepris). Clausurada la clínica, los sueros fueron confiscados para su análisis correspondiente: ¿Qué contienen, que “mezcla” utiliza este “médico homeópata”. No han dado a conocer los resultados. Existe orden judicial para detener al responsable de; “prescripción, mezcla, y aplicación de las soluciones”. O aquellos a los que se les aplica y se van con su bolsa a su casa.

Las muertes de 8 seres humanos en Sonora, y los que se acumulen o se salvaron, servirá para que gobierno federal, estatal y municipal frene a cientos de “galenos prácticos” que se hacen pasar por médicos y utilizan “métodos” como la sueroterapia, la imposición de imanes, rezos, perfumes, constelaciones; “Factor de Transferencia”: un inmonumodular integrado por péptidos, derivados de leucocitos, (glóbulos blancos), que favorecen la regulación de respuesta inmunológica, aumentan o disminuye las defensas naturales del organismo.

En México existe un medicamento, el Transferon del IPN. Se aplica en enfermedades como: herpes, dermatitis atópica, infecciones severas y asma, Lupus y artritis. Y mucho ojo; no es una cura mágica para todas las enfermedades. (Macias, Alejandro E., and Eduardo Guani-Guerra. «Transfer factor: myths and facts.» Archives of medical research 51.7 (2020): 613-622. ). Solo puede ser prescrito por un medico, en una clínica especializada. No existe la “solución única” como panacea para todos los males.

Las muertes de Sonora, tienen que obligar al gobierno federal ha regular estos establecimientos, cerrar los clandestinos, y regular la exportación con debidos registros de la OMS. Y contener la compra por otras vías como Amazon de productos “meroliqueros” de la aldea global; corporativos que venden millones de dólares que “médicos dinereros”, o charlatanes ofertan a seres humanos enfermos y con ganas de curarse. Si los médicos han perdido la función social, y se van por el lado oscuro, operando a pacientes terminales, ordenando hospitalizaciones de altísimo costo, y obteniendo enormes ganancias personales, etc., en un México, donde la salud, es otra de las grandes deudas. El seguro universal no es la garantía de salud para un México enfermo, mientras exista la falta de infraestructura, lastre que arrastran los gobiernos de la década de los setentas a la actualidad.

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