— La solicitud para revisar la inversión de más de 7 millones de pesos provocó diferencias en el pleno por presuntas violaciones a la Ley Orgánica del Poder Legislativo
Rosario García Orozco
Una propuesta legislativa para investigar la licitación, compra, instalación, fallas y abandono del tablero electrónico, adquirido para las votaciones del Congreso de Guerrero, con un costo superior a los 7 millones de pesos, generó diferencias entre diputados durante la sesión de este miércoles, al grado de que se cuestionó el cumplimiento de la propia Ley Orgánica del Poder Legislativo.
El punto de acuerdo fue presentado por el diputado del PVEM, Jhobanny Jiménez Mendoza, quien planteó que la Junta de Coordinación Política integre, en un plazo de 30 días, una comisión especial que investigue el proceso relacionado con el tablero electrónico que —según señaló— fue anunciado “con bombo y platillo”, pero actualmente permanece guardado en bodegas del Congreso local.
La controversia surgió cuando el diputado priista y ex presidente de la Mesa Directiva, Jesús Parra García, solicitó el uso de la palabra para sumarse a la propuesta.
Sin embargo, de acuerdo con la Ley Orgánica del Poder Legislativo, durante la presentación de un punto de acuerdo no se permite el debate en el pleno.
Pese a ello, el legislador del PRI insistió en intervenir y señaló que “no podemos seguir tolerando la opacidad, la ineficiencia y el abandono del tablero electrónico, porque es una inversión pública y la transparencia y rendición de cuentas es un derecho de la ciudadanía”.
El presidente de la Mesa Directiva, Alejandro Carabias Icaza, intentó encauzar la sesión y aclaró que no se trataba de un debate sino de una participación; posteriormente citó el artículo 90 de la Ley Orgánica, el cual establece que los asuntos meramente informativos o los que se turnan a comisiones no son objeto de discusión, salvo que el pleno acuerde dispensar el trámite por considerarse de urgente resolución.
Aun así, Parra García reiteró que no pretendía debatir el tema, sino “ratificar los hechos”, y desde su curul planteó una adhesión a la propuesta original, lo que generó inconformidad entre legisladores, principalmente del grupo parlamentario de Morena.
El primero en manifestar su inconformidad fue el diputado morenista Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, quien hizo un “extrañamiento” al presidente de la Mesa Directiva por permitir la intervención, al considerar que otorgarle la palabra al legislador priista era irregular.
Tras el intercambio de posturas entre diputados desde sus curules, también solicitaron adherirse al punto de acuerdo las legisladoras Leticia Mosso Hernández del PT, María Irene Montiel Servín del PAN y Erika Lührs Cortés de Movimiento Ciudadano.
Posteriormente, el diputado Carlos Eduardo Bello Solano propuso retirar de la versión estenográfica la participación de Parra García para evitar que se siente un precedente irregular en el procedimiento legislativo.
Casi para terminar la discusión el presidente de la Junta de Coordinación Política, Jesús Urióstegui García, calificó lo ocurrido como “un hecho histórico” en el parlamento guerrerense y llamó a dialogar el tema al interior de la Jucopo para evitar confrontaciones.
“Guerrero necesita un Congreso muy fuerte”, expresó el también coordinador del grupo parlamentario de Morena.
El polémico punto de acuerdo fue turnado a la Junta de Coordinación Política y se dio vista al Comité de Administración del Congreso local para su análisis.