Periodistas de Guerrero denuncian violencias y precariedad laboral en el marco del 8M

— Reporteras de seis municipios lanzan campaña digital con 12 infografías para visibilizar agresiones, hostigamiento y desigualdades que enfrentan en el ejercicio del periodismo

Rosario García Orozco

En el marco del Día Internacional de la Mujer, periodistas de distintos municipios de Guerrero protestaron en exigencia de un alto a la violencia laboral, acoso sexual, agresiones en las coberturas oficiales y un trato igualitario con salarios dignos por su labor.

En una movilización que se llevó a cabo en la plaza Violetas de Anáhuac, frente a la Plaza Unidos por Guerrero, donde las comunicadoras informaron que en colectivo impulsaron una campaña en redes sociales para visibilizar las violencias, precariedades laborales y obstáculos que enfrentan en el ejercicio de su labor informativa.

Las manifestantes recordaron que el 8 de marzo de 2017, un grupo de reporteras de Chilpancingo participó de manera simbólica en el paro nacional “Mujeres en huelga”, al considerar que el gremio periodístico femenino no es ajeno a las violencias estructurales del sistema.

A partir de ese momento, señalaron, han reflexionado colectivamente sobre las distintas formas de violencia que enfrentan en su trabajo cotidiano, desde agresiones durante la cobertura de noticias, hasta afectaciones en el ámbito laboral, de salud y de seguridad.

Como parte de la conmemoración de este año, reporteras de Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Tlapa, Taxco y Zihuatanejo presentaron una campaña compuesta por 12 infografías, en las que identifican situaciones que impactan sus dinámicas de trabajo y denuncian casos recientes de agresiones y hostigamiento.

Entre los hechos documentados, se menciona que en diversos actos públicos las autoridades suelen presentarse con estrictos operativos de seguridad que dificultan el acceso de la prensa, e incluso derivan en agresiones físicas por parte de escoltas que impiden la cobertura periodística.

Como sucedió el 15 de noviembre de 2024, durante una conmemoración del Día del Medio Ambiente, cuando escoltas golpearon el celular de la reportera Alina Navarrete Fernández, del diario El Sur, y la empujaron para impedir una entrevista con el alcalde Gustavo Alarcón Herrera.

Más adelante, a inicios de 2025, la directora de los portales API Iguala y API Guerrero, Flor Miranda Mayo, fue víctima de una campaña de hostigamiento e intimidación en redes sociales atribuida al alcalde de Iguala, Erick Catalán Rendón, luego de publicar denuncias relacionadas con presuntos actos de corrupción.

Otro incidente ocurrió durante el Paseo del Pendón 2025, cuando la reportera Itzel Urieta Valenzuela, del medio digital En Primer Plano, fue jaloneada por un escolta que formaba parte del operativo de seguridad de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.

Las periodistas también recordaron el caso de la fotorreportera Jéssica Torres Barrera, del periódico El Sur, quien fue hostigada y golpeada por un fotógrafo vinculado al rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), Javier Saldaña Almazán, durante la celebración del cumpleaños del senador Félix Salgado Macedonio, hecho que posteriormente derivó en ataques en redes sociales contra la comunicadora.

Además de las agresiones, señalaron que el gremio periodístico enfrenta condiciones laborales precarias, en muchos casos sin seguridad social ni prestaciones, situación que afecta especialmente a las mujeres.

Indicaron que en el ejercicio del periodismo tampoco existen condiciones adecuadas para la maternidad, ni mecanismos que permitan que los avances legislativos en materia de derechos laborales beneficien a todas las trabajadoras.

Las comunicadoras subrayaron que el riesgo de informar en Guerrero ha sido documentado por diversos organismos de derechos humanos, por lo que exigieron a las autoridades de los tres órdenes de gobierno garantizar condiciones de seguridad para toda la población, incluida la prensa.

También reconocieron que dentro del propio gremio periodístico persisten prácticas de acoso, hostigamiento sexual y discriminación, así como la desvalorización del trabajo de las reporteras por razones de género.

No obstante, aclararon que el pronunciamiento no pretende ser un señalamiento generalizado ni ataques personales, sino una invitación a reflexionar y transformar las dinámicas laborales dentro del periodismo.

Las comunicadoras guerrerenses también agradecieron y reconocieron la cobertura realizada por sus compañeros varones.

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