— María de Jesús Cisneros sostiene que las priístas Pilar Vadillo Ruiz y Rosaura Rodríguez Carrillo la hicieron objeto de maltrato
— «Me decían vieja loca, se burlaban y hacían vacío en mis intervenciones», asegura
— Niega que sus colaboradores le quitaran la tercera parte de su salario
Rogelio Agustín
La ex diputada local por MORENA, María de Jesús Cisneros Martínez rechazó que haya sido víctima de violencia por parte de su equipo de trabajo en la 61 Legislatura guerrerense, lejos de eso, manifestó que quienes le hicieron «bullyng» parlamentario fueron las priístas Piñar Vadillo Ruiz y Rosaura Rodríguez Carrillo.
Durante la sesión del martes 3 de marzo, la diputada local del tricolor, Pilar Vadillo sostuvo que la ex diputada Cisneros Martínez fue objeto de violencia política por parte de su equipo de trabajo, particularmente del ex diputado federal Rubén Cayetano García.
La también secretaria general del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI aseguró que a Cisneros Martínez solo cobraba la tercera parte de su salario, ya que el resto se lo quitaba su equipo de trabajo.
Este viernes 6 de marzo, la ex diputada aludida buscó a los medios de comunicación para dar a conocer su versión y con ello, desmintió lo dicho en tribuna por quien fuera su compañera de legislatura.
«Miente», dijo de primera instancia.
Luego, señaló que la violencia política que sufrió fue de parte del PRI, particularmente de dos diputadas; Pilar Vadillo y Rosaura Rodríguez Carrillo.
«Me llamaban pinche vieja loca y fanática de Andrés Manuel López Obrador», aseguró.
Agregó: «Ya se olvidó de sus burlas y agresiones verbales que me hicieron porque estaba sola ante su gran mayoría, porque creían que serían mayoría toda la vida, creen que el pueblo ya se olvidó cuando me presionaban para votar a sus decisiones en contra del pueblo de Guerrero y del presupuesto para que saliera por unanimidad».
Sostuvo además, que durante las glosas de los informes de gobierno le «rogaban» para que no interviniera y en consecuencia, no incomodara a los integrantes del gabinete en sus comparecencias.
Rechazó que le hayan quitado su salario, aunque sí admitió que una tercera parte lo depositaba a la cuenta de un plantel de las universidades populares creadas en la Ciudad de México.
La diputada María de Jesus Cisneros reconoció que sí sufrió bullyng en su paso por el Congreso, pero aclaró que dicho maltrato llegó del PRI y particularmente de dos mujeres.
Así, rechazó que en algún momento haya existido una expresión de empatía hacia ella, lo que se confirma con el hecho de que la excluyeran de la integración de comisiones.