— Cuatro guerrerenses fallecieron y fueron trasladados a sus municipios
— Serán velados y sepultados por sus familiares
Javier Trujillo
Acapulco, Gro.- En un acto marcado por el silencio, al interior de las instalaciones de la Guardia Nacional en Acapulco, se rindieron honores a cuatro efectivos de la GN, qué murieron en cumplimiento de su deber en el operativo que derivó en la captura de Nemesio Oseguera alias «El mencho», líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La noche del miércoles arribaron al puerto de Acapulco los féretros de cuatro integrantes de GN, originarios del estado de Guerrero, entre ellos el teniente Francisco Dámaso Aragón, del municipio de Iguala, el soldado Juan Daniel Hernández Valencia, de Chilapa de Álvarez, adscritos al 25 Batallón con sede en Iguala, región Norte del estado.
Otro de los efectivos caídos el domingo fue identificado como Joel Francisco Domínguez, del puerto de Zihuatanejo, y un cuarto agente de apellido Santos.
La ceremonia con honores se realizó pasadas las 19:00 horas, en la explanada del 51 Batallón de la Guardia Nacional, adscrito al Mando Especial de la Guardia Nacional Acapulco (MEGNA), en la zona Diamante.
Cubiertos con la bandera nacional quedaron los cuatro ataúdes, los cuales fueron escoltados por una valla de honor integrada por personal operativo, el toque militar y el pase de lista evocó la ausencia definitiva de sus compañeros caídos en combate.
El general de división de Estado Mayor, José Roberto Flores Montes de Oca comandante de la IX Región Militar, y el general brigadier Guardia Nacional Estado Mayor, Agustín Reyna Mendoza, encabezaron el homenaje acompañado por otros mandos del Ejército Mexicano en Guerrero.
En su mensaje, subrayaron que “la patria que defendieron jamás olvidará el precio que pagaron”.
Al frente de cada féretro fue colocada la imagen de cada uno de los efectivos caídos.
Fue el toque de silencio que dio por concluida la ceremonia, en la que compañeros y mandos rindieron el último saludo militar, en las instalaciones del 51 Batallón.
Así, tras la realización del acto, los cuerpos fueron trasladados en sus féretros hacia los municipios de origen, donde serán despedidos por sus familias para recibirán cristiana sepultura.