{"id":94287,"date":"2025-08-22T10:03:00","date_gmt":"2025-08-22T16:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/?p=94287"},"modified":"2025-08-22T11:18:59","modified_gmt":"2025-08-22T17:18:59","slug":"politicamente-incorrecto-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/?p=94287","title":{"rendered":"Pol\u00edticamente incorrecto"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La renuncia de Vidulfo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Roberto Camps<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil hablar de Guerrero sin reconocer que este estado carga con una herida abierta que no cierra: Ayotzinapa. Casi once a\u00f1os despu\u00e9s, la lucha de los padres sigue siendo s\u00edmbolo de resistencia, pero tambi\u00e9n espejo de un pa\u00eds donde la verdad y la justicia parecen siempre lejanas. En ese escenario, la renuncia de Vidulfo Rosales no es un hecho menor; es una ruptura con el movimiento de los 43 y con la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia gener\u00f3 desconcierto entre los familiares: Cristina Bautista, madre de uno de los j\u00f3venes desaparecidos, declar\u00f3 que \u201cno se imaginaban que Vidulfo los fuera a dejar\u201d, aunque confirmaron que seguir\u00e1n acompa\u00f1ados por el Centro de Derechos Humanos de la Monta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que su siguiente paso est\u00e9 vinculado a la Suprema Corte alimenta suspicacias sobre si su salida representa un reconocimiento leg\u00edtimo o un caso m\u00e1s de cooptaci\u00f3n institucional .<\/p>\n\n\n\n<p>Rosales fue durante m\u00e1s de una d\u00e9cada el representante jur\u00eddico de los 43, lo que aprovech\u00f3 para asumir un papel de vocero, donde hizo toda clase de se\u00f1alamientos, sin sustento legal, se convirti\u00f3 as\u00ed en el abogado inc\u00f3modo que se\u00f1alaba al Ej\u00e9rcito, que desafiaba gobiernos y se convirti\u00f3 en referente dentro y fuera del pa\u00eds. La larga exposici\u00f3n medi\u00e1tica le dio hasta cierto punto, liderazgo del movimiento de los 43. Ese liderazgo que hoy abandona para ir en pos de sus sue\u00f1os, o intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en su relaci\u00f3n con los padres de los estudiantes normalistas, Vidulfo arrastr\u00f3 tensiones y desencuentros. Ah\u00ed est\u00e1 la memoria de aquel audio filtrado en 2016, donde se escuchaba una voz que lo llamaba a los padres \u201cindios piojosos\u201d. \u00c9l lo neg\u00f3, denunci\u00f3 espionaje y pidi\u00f3 cerrar el cap\u00edtulo, pero la desconfianza qued\u00f3 sembrada.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue un tropiezo aislado: en 2021, cuando busc\u00f3 convertirse en fiscal de Guerrero, los padres lo rechazaron con fuerza. No quer\u00edan a su abogado convertido en funcionario, mucho menos en un estado donde la procuraci\u00f3n de justicia ha sido reh\u00e9n del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, en 2025, su salida vuelve a reabrir esas viejas heridas. Vidulfo alega razones personales, de salud, falta de recursos y respaldo pol\u00edtico. Pero lo cierto es que su incorporaci\u00f3n a la Suprema Corte, de la mano del ministro Hugo Aguilar, se lee entre los familiares como una traici\u00f3n. Y la palabra pesa. Porque en Guerrero, donde los liderazgos suelen confundirse con el poder que juraron combatir, la l\u00ednea entre la coherencia y la cooptaci\u00f3n siempre es delgada.<\/p>\n\n\n\n<p>La renuncia de Vidulfo ocurre en un estado al borde: masacres en Ayutla, bloqueos en la Monta\u00f1a, la Sierra convertida en la regi\u00f3n m\u00e1s pobre, la violencia cotidiana en Acapulco. En Guerrero hay hartazgo, desconfianza, desencanto. Y si el caso m\u00e1s emblem\u00e1tico, el de Ayotzinapa, se queda sin su abogado hist\u00f3rico, \u00bfqu\u00e9 esperanza queda para los dem\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de crucificar a Rosales. Tantos a\u00f1os en una causa tan dolorosa habr\u00edan desgastado a cualquiera. Pero tampoco de minimizar lo que significa su salida: una fractura profunda en la representaci\u00f3n de las v\u00edctimas, un golpe a la credibilidad de la lucha y una confirmaci\u00f3n de que en Guerrero los movimientos sociales todav\u00eda dependen demasiado de figuras individuales.<\/p>\n\n\n\n<p>A la fractura interna se suma el peso de la verdad externa. El Informe Pascal, elaborado por un grupo independiente de inteligencia, reabre heridas: reconstruye la supuesra operaci\u00f3n de Estado que deriv\u00f3 en la desaparici\u00f3n de los 43 estudiantes. Es un documento demoledor porque confirma lo que las familias siempre sostuvieron: que la desaparici\u00f3n no fue un accidente ni un crimen aislado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese informe le da a la causa un nuevo aire de legitimidad y demuestra que la exigencia de justicia sigue en pie. Pero el contraste es brutal: mientras la investigaci\u00f3n independiente aporta pruebas s\u00f3lidas contra el Estado, el abogado que acompa\u00f1\u00f3 la lucha durante once a\u00f1os se retira para incorporarse al mismo sistema judicial que, hasta ahora, no ha garantizado justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de nombres y trayectorias, la verdadera lecci\u00f3n es que Guerrero necesita reconstruir confianza colectiva: un tejido de liderazgos, instituciones y ciudadan\u00eda que no dependa de una sola voz ni de una figura medi\u00e1tica. De lo contrario, cada renuncia seguir\u00e1 siendo interpretada como un abandono, y cada vac\u00edo como un retroceso en la larga lucha por verdad y justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, lo que nos deja este episodio es una lecci\u00f3n amarga: la justicia no puede descansar en un solo nombre. O se construye una confianza colectiva que trascienda a los liderazgos, o cada renuncia ser\u00e1 le\u00edda como abandono, cada vac\u00edo como traici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La renuncia de Vidulfo Roberto Camps Es dif\u00edcil hablar de Guerrero sin reconocer que este estado carga con una herida abierta que no cierra: Ayotzinapa. Casi once a\u00f1os despu\u00e9s, la&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":94290,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"fifu_image_url":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/250822-Vidulfo-Rosales.jpg","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-94287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/94287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=94287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/94287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":94289,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/94287\/revisions\/94289"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/94290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=94287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=94287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=94287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}