{"id":830,"date":"2017-01-13T14:14:54","date_gmt":"2017-01-13T20:14:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.inter-accion.com.mx\/?p=830"},"modified":"2017-01-13T14:14:54","modified_gmt":"2017-01-13T20:14:54","slug":"predicar-en-tierra-del-narco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/?p=830","title":{"rendered":"Predicar en tierra del narco"},"content":{"rendered":"<h3><strong>V\u00edctor Hugo Michel\/ Rogelio Agust\u00edn<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<br \/>\nEl 24 de diciembre de 2014, mientras por todo M\u00e9xico se afinaban los detalles para la cena de Nochebuena, una marcha poco habitual sali\u00f3 a las calles de Ciudad Altamirano, Guerrero. Era una manifestaci\u00f3n sui g\u00e9neris. Entre muchas otras razones, por su ubicaci\u00f3n: justo en el coraz\u00f3n de Tierra Caliente, una regi\u00f3n que se caracteriza por tener la tasa de homicidios m\u00e1s alta de M\u00e9xico y que desde hace tiempo es blanco de disputa de c\u00e1rteles de la droga como La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios y Guerreros Unidos.<br \/>\n<em>La marcha que se realiz\u00f3 el 26 de diciembre pasado en Ciudad Altamirano para protestar contra el asesinato del padre Goyo, quien fue secuestrado d\u00edas antes.<\/em><br \/>\nLa escena de esa v\u00edspera de Navidad parec\u00eda sacada de una pel\u00edcula del Indio Fern\u00e1ndez: en silencio, bajo la lluvia, un contingente nutrido iba encabezado por hombres vestidos con sotanas y caminaba por la avenida Vicente Riva Palacio, la principal del pueblo. Algunos recitaban r\u00edtmica y nerviosamente el Ave Mar\u00eda.<br \/>\nEran medio millar de personas entre sacerdotes cat\u00f3licos y devotos. Hab\u00eda curas de pueblo, p\u00e1rrocos, monaguillos y seminaristas junto a quienes marcharon numerosas se\u00f1oras de aspecto grave, algunas desgranando rosarios. Tambi\u00e9n hab\u00eda hombres con crucifijos y ni\u00f1os que agitaban globos blancos.<br \/>\nLos manifestantes recorrieron los cinco kil\u00f3metros que separan la glorieta L\u00e1zaro C\u00e1rdenas de la catedral Fray Juan Bautista Moya, el santuario religioso m\u00e1s importante de Tierra Caliente. En esa iglesia descansa, enterrado en el atrio, el b\u00e1culo de Moya, una reliquia a la que se le confieren poderes sobrenaturales. Fray Moya es el santo regional y se le anotan varios milagros en Zir\u00e1ndaro, Cuitzeo, Huetamo, Ajuchitl\u00e1n, La Huacana y Totolapan. En el siglo xvi cruz\u00f3 el r\u00edo Balsas sobre el lomo de un caim\u00e1n para celebrar una extremaunci\u00f3n en Coyuca y en Tac\u00e1mbaro convirti\u00f3 una rama seca en una flor. El b\u00e1culo, sin embargo, no logr\u00f3 proteger a uno de los sacerdotes del lugar.<br \/>\nEse 24 de diciembre los curas sacaron de sus ba\u00fales y armarios el atuendo ceremonial m\u00e1s solemne. Al frente de la marcha se encontraba el obispo Maximino Mart\u00ednez, un hombre macizo con pinta de boxeador retirado. Ese d\u00eda luc\u00eda m\u00e1s encorvado y pesado de lo normal, como si hubiera encajado ya demasiados golpes. Caminaba mirando al suelo.<br \/>\nParec\u00eda una procesi\u00f3n religiosa y, por la fecha, bien podr\u00eda haberlo sido. Pero s\u00f3lo con ver el \u00e1nimo de los asistentes quedaba claro que no lo era. No hab\u00eda villancicos ni se cargaron en hombros los relicarios de las v\u00edrgenes. Los cohetones se guardaron para otro d\u00eda. Lo que s\u00ed hab\u00eda, y en abundancia, eran pancartas con la leyenda \u201c\u00a1Ya basta!\u201d.<br \/>\nEn el trayecto hacia la catedral, el obispo Mart\u00ednez distribuy\u00f3 una carta abierta escrita por \u00e9l. Era la \u00fanica forma que ten\u00eda para comunicarse con los secuestradores que, tres d\u00edas antes, hab\u00edan levantado al padre Gregorio L\u00f3pez cuando llegaba al seminario de la ciudad.<br \/>\nEsto dec\u00eda: \u201cHermanos en Cristo Jes\u00fas, con profundo dolor y temor nos dirigimos a ustedes para dialogar acerca de la situaci\u00f3n que vivimos, referente al cautiverio del padre L\u00f3pez (\u2026) tememos por su integridad f\u00edsica y consideramos que en ustedes hay nobleza y bondad, por ser im\u00e1genes y semejanza de Dios, por lo cual en el nombre de nuestro se\u00f1or Jesucristo, suplicamos que lo liberen\u201d.<br \/>\nSu secuestro no era un hecho aislado. Ya no son los tiempos de Fray Moya y en Guerrero no se acumulan los milagros. Los que se multiplican son incidentes violentos contra sacerdotes e integrantes de la Iglesia Cat\u00f3lica. Tan s\u00f3lo en 2014, tres p\u00e1rrocos fueron asesinados en ese estado, donde se concentra el mayor n\u00famero de ataques contra sacerdotes en M\u00e9xico, pa\u00eds considerado por el Centro Cat\u00f3lico Multimedial (ccm) \u201ccomo el m\u00e1s peligroso de Am\u00e9rica Latina para ejercer el sacerdocio\u201d.<br \/>\nDe 1990 a la fecha, en M\u00e9xico han sido asesinados un cardenal, 34 sacerdotes, un di\u00e1cono, tres religiosos ligados a la Iglesia, cinco laicos y una periodista de un medio cat\u00f3lico. De acuerdo con el recuento anual que hace el ccm sobre violencia anticlerical, en los dos primeros a\u00f1os de este sexenio ocho sacerdotes han muerto. Caso por caso, el epicentro de esa violencia yace en Guerrero.<br \/>\nAs\u00ed, en 2014 el ccm document\u00f3 el secuestro de otro p\u00e1rroco en Altamirano, adem\u00e1s del padre Goyo. Su nombre se mantiene en reserva. Tambi\u00e9n registr\u00f3 un tiroteo en contra del padre Jos\u00e9 Dami\u00e1n Hern\u00e1ndez, emboscado en febrero en Ajuchitl\u00e1n del Progreso. Otros tres sacerdotes de la zona se encuentran amenazados o han sido v\u00edctimas de extorsi\u00f3n. A sus casos se suman los incidentes de otros a\u00f1os, como los secuestros de dos padres de Cuetzala del Progreso, Francisco Jim\u00e9nez y Ricardo Figueroa, en 2013 y 2012, respectivamente.<br \/>\n<strong><em>El padre Gregorio \u00abGoyo\u00bb L\u00f3pez&nbsp;<\/em><\/strong><br \/>\nComo corolario a esa violencia se encuentran los homicidios. En 2009, murieron asesinados el padre Habacuc Hern\u00e1ndez y dos seminaristas de Altamirano. Apenas el 24 de septiembre pasado muri\u00f3 Ascensi\u00f3n Acu\u00f1a Orozco, p\u00e1rroco de la comunidad vecina de Arcelia. Su cuerpo apareci\u00f3 flotando en el r\u00edo Cutzamala. Meses antes, en abril, fue asesinado el misionero ugand\u00e9s John Ssenyondo en Chilapa.<br \/>\nEn Guerrero hay un brote de violencia anticlerical que puede explicarse como parte del riesgo que conlleva ejercer el sacerdocio en una entidad sumamente violenta, pero tambi\u00e9n porque algunos p\u00e1rrocos se han erigido en rivales para el crimen organizado. Est\u00e1n en el frente de una batalla que no est\u00e1 siendo entendida del todo, pero en la que subyace una realidad ineludible: predicar en ese territorio, en tiempos en que el narco emerge como un poder que alcanza casi todos los sectores de la sociedad, es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil.<br \/>\nEl a\u00f1o pasado cerr\u00f3 con el secuestro del padre Goyo. A diferencia de los casos anteriores, el suyo gener\u00f3 una reacci\u00f3n de hartazgo. Los curas nunca hab\u00edan marchado como ese 24 de diciembre cuando tomaron las calles de Altamirano.<br \/>\nEn ese territorio narco callar es la norma porque los asesinatos de alto impacto son frecuentes. Tan s\u00f3lo entre 2012 y 2015 han muerto un juez en Coyuca, el dirigente del pri en San Miguel Totolapan, 12 polic\u00edas locales en Teloloapan y siete federales en Altamirano. En octubre pasado 10 personas fueron ejecutadas en Ajuchitl\u00e1n, cuando el pueblo fue invadido durante varias horas por un comando armado de casi 100 personas. Y, por supuesto, est\u00e1 el caso que destap\u00f3 el grado de descomposici\u00f3n de la zona: la masacre de estudiantes de la escuela Ra\u00fal Isidro Burgos de Ayotzinapa, en septiembre de 2014 en Iguala.<br \/>\nEn medio de ese panorama ca\u00f3tico, ahora se incluye la presencia oportunista de bandas relativamente nuevas, como Los Rojos y Los Granados. El todos contra todos que vive la regi\u00f3n no es gratuito. Altamirano se encuentra al final de un largo camino que inicia a unos 340 kil\u00f3metros al este, en las monta\u00f1as de Guerrero hacia Chilapa, y en cuyo punto intermedio se encuentra Iguala. Es la ruta estrat\u00e9gica por donde baja la hero\u00edna que se produce en las zonas altas del estado, que despu\u00e9s fluye hacia el centro del pa\u00eds y, de ah\u00ed, a Estados Unidos.<br \/>\nLa marcha de Nochebuena, por ello, no pas\u00f3 desapercibida. A lo lejos, halcones se encargaron de vigilarla. La Polic\u00eda Municipal tampoco era de confianza: en 2011 parte de la corporaci\u00f3n fue depurada por sus ligas con el narco y en octubre de 2014 el Ej\u00e9rcito desarm\u00f3 a todos sus elementos. En ese ambiente opresivo, el obispo Maximino s\u00f3lo hizo una declaraci\u00f3n a los medios: \u201c\u00a1No nos vamos de aqu\u00ed!\u201d. Un d\u00eda despu\u00e9s, el 25 de diciembre, el cuerpo del padre Gregorio apareci\u00f3 unos 20 kil\u00f3metros al sur, en Tlapehuala. Fue abandonado junto a uno de los monumentos m\u00e1s famosos de la regi\u00f3n, una monol\u00edtica cabeza de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. Ten\u00eda un disparo en la frente.<br \/>\nLa autopsia determin\u00f3 que el sacerdote, quien hab\u00eda estudiado Filosof\u00eda y Liturgia en Roma y se perfilaba como una de las figuras centrales de la di\u00f3cesis por su oratoria, hab\u00eda fallecido ahorcado.<br \/>\nEl asesinato del padre Goyo cimbr\u00f3 a la Iglesia. El 26 de diciembre la Conferencia del Episcopado Mexicano emiti\u00f3 un comunicado: \u201cHaci\u00e9ndonos eco del sentir de muchos mexicanos, repetimos: \u2018\u00a1Basta ya!\u2019. No queremos m\u00e1s sangre. No queremos m\u00e1s muertes. No queremos m\u00e1s desaparecidos\u201d.<br \/>\nDel lado michoacano de Tierra Caliente vino otra condena directa. Al padre Goyo lo asesinaron \u201cporque fue capaz de levantar la voz\u201d, denunci\u00f3 Gregorio L\u00f3pez, su tocayo, p\u00e1rroco de Apatzing\u00e1n. Salt\u00f3 a la fama nacional al oficiar misas con chaleco antibalas y participar de forma cercana en la campa\u00f1a de las autodefensas contra Los Caballeros Templarios. En los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos, cargaba una pistola 9 mm al cinto.<br \/>\nA decir del Gregorio michoacano, la clave de la muerte del Gregorio guerrerense se hallaba en uno de los sermones que hab\u00eda dado d\u00edas antes de su secuestro, el 21 de diciembre: hab\u00eda atacado a Guerreros Unidos por el papel que jugaron en la desaparici\u00f3n de los normalistas de la escuela rural Ra\u00fal Isidro Burgos.&nbsp; \u201cMi tocayo acus\u00f3 a estos criminales en su homil\u00eda sobre los 43 estudiantes de&nbsp; Ayotzinapa\u201d, dijo. \u201c(Pero) la Iglesia Cat\u00f3lica seguir\u00e1 alzando la voz y denunciando toda arbitrariedad y atropello de los derechos fundamentales.\u201d<br \/>\nEl tema lleg\u00f3 incluso a o\u00eddos del papa Francisco. El 29 de diciembre, desde Roma, el sumo pont\u00edfice emiti\u00f3 un mensaje de condolencias a la familia del p\u00e1rroco y, al mismo tiempo, orden\u00f3 a los sacerdotes de la di\u00f3cesis de Ciudad Altamirano \u201cproseguir con ardor su misi\u00f3n eclesial a pesar de las dificultades\u201d.<br \/>\nDificultades hay bastantes. A ra\u00edz de la muerte de Gregorio, la di\u00f3cesis de Altamirano gir\u00f3 una instrucci\u00f3n urgente a sus sacerdotes, a quienes orden\u00f3 rotular sus veh\u00edculos. Hoy, sus camionetas transitan por las carreteras de la regi\u00f3n con leyendas como \u201cVeh\u00edculo Parroquial\u201d o \u201cDi\u00f3cesis de Altamirano\u201d.<br \/>\nLa broma entre los curas es que no falta mucho para que deban llevar uno que diga: \u201cNo dispare, soy sacerdote\u201d.<br \/>\nA principios de enero de 2015 un panel integrado por cinco hombres se reuni\u00f3 en el D.F. ante un centenar de te\u00f3logos, curas, monjas, seminaristas y misioneros de todo el pa\u00eds. Estaban el poeta Javier Sicilia, los obispos Ram\u00f3n Castro (Cuernavaca) y Ra\u00fal Vera (Saltillo), el padre Alejandro Solalinde y el fraile dominico Miguel Concha Malo.<br \/>\nCon la excepci\u00f3n de Castro, de corte m\u00e1s ortodoxo, a ese grupo de ponentes se le podr\u00eda definir de muchas formas: ecl\u00e9ctico, contestatario, rebelde. Ovejas negras tambi\u00e9n porque son disidentes insumisos, reacios, contrarios a los dogmas establecidos y capaces de enarbolar banderas casi her\u00e9ticas como el matrimonio homosexual y la despenalizaci\u00f3n del aborto.<br \/>\nSon los rudos de la Iglesia \u2014su conciencia inc\u00f3moda\u2014&nbsp; y fueron convocados por la Universidad Pontificia de M\u00e9xico como parte de una serie de trabajos in\u00e9ditos que orden\u00f3 la nueva dirigencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano para analizar qu\u00e9 puede hacer el catolicismo ante la violencia que trastoca el pa\u00eds. El calificativo de in\u00e9dito aplicaba por varias razones. Una, porque la universidad oficial del Vaticano abri\u00f3 sus puertas a los insurrectos. Y dos, porque al escuchar a personajes como Sicilia era obvio que vendr\u00edan cr\u00edticas duras a la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica, encabezada por el arzobispo Norberto Rivera.<br \/>\nEn el encuentro, titulado \u201cLa Iglesia frente a la violencia, la corrupci\u00f3n y la injusticia\u201d, se se\u00f1alaron las carencias de la Iglesia en la crisis que arrastra M\u00e9xico desde 2007, cuando comenz\u00f3 a escalar la violencia.<br \/>\nSicilia, Castro, Vera, Solalinde y Concha Malo cuestionaron d\u00f3nde ha estado el clero mientras el pa\u00eds vive la peor crisis de seguridad de su historia moderna, con 24 mil desaparecidos, seg\u00fan las autoridades, y varios conteos que ponen la cifra de muertos entre los 90 mil y 130 mil.<br \/>\nCastro, un viejo diplom\u00e1tico del Vaticano que ha pasado varios a\u00f1os en \u00c1frica, acus\u00f3 a los obispos mexicanos de ser \u201cturistas ante el sufrimiento\u201d. Dijo que tienen los brazos cruzados frente al dolor de su grey y les pregunt\u00f3 sin empacho: \u201c\u00bfEst\u00e1n acompa\u00f1ando a su pueblo?\u201d. Vera, quien fuera mano izquierda del obispo Samuel Ruiz en Chiapas en los tiempos del levantamiento del Ej\u00e9rcito Zapatista, calific\u00f3 de \u201cvergonzoso\u201d el silencio de la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica frente al narcotr\u00e1fico: \u201cNuestros obispos est\u00e1n vac\u00edos\u201d. Sicilia deplor\u00f3 que ni un s\u00f3lo obispo se haya manifestado por el caso de Ayotzinapa: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la jerarqu\u00eda de la Iglesia?\u201d. Solalinde exigi\u00f3 a los jerarcas salir a marchar con la ciudadan\u00eda y Concha Malo sentenci\u00f3 que el alto clero ha renunciado a su labor como constructor del tejido social.<br \/>\nPero los ponentes hicieron una aclaraci\u00f3n: si en muchas partes del pa\u00eds la Iglesia o sus jerarcas parecen haber abdicado a sus responsabilidades, en Guerrero hay excepciones notables. En ese estado, coincidieron Solalinde, Castro, Vera y Concha Malo, la crisis de seguridad ha empujado al sacerdocio a la acci\u00f3n.<br \/>\n<strong><em>El obispo Ra\u00fal Vera&nbsp;<\/em><\/strong><br \/>\nLo sintetiz\u00f3 el padre Solalinde: \u201cLos asesinatos de nuestros hermanos sacerdotes en Guerrero son una buena se\u00f1al. Una buena se\u00f1al de que la Iglesia est\u00e1 caminando debidamente por el sendero de Jesucristo\u201d.<br \/>\nCastro dijo que en Acapulco, por ejemplo, los p\u00e1rrocos est\u00e1n atendiendo a quienes han perdido a un familiar a manos de un criminal para tratar de desactivar \u201clos deseos de ira y revancha\u201d:&nbsp; \u201cSe han puesto en marcha 20 centros de escucha en ocho parroquias, donde hay psic\u00f3logos y sacerdotes que ayudan a quienes est\u00e1n sintiendo deseos de venganza de los que podr\u00eda salir otra pifia\u201d.<br \/>\nEs un proyecto piloto que, de funcionar, se exportar\u00e1 a otros estados y en cuya construcci\u00f3n colabor\u00f3 la Conferencia del Episcopado Colombiano. Desde 2012, C\u00e1ritas Colombia ha enviado a sus especialistas a la di\u00f3cesis de Guerrero para transferir d\u00e9cadas de know how a sus compa\u00f1eros mexicanos. En s\u00edntesis, buscan compartir con los sacerdotes guerrerenses su experiencia en la mediaci\u00f3n y desactivaci\u00f3n de enconos ancestrales entre las guerrillas, los narcotraficantes, los paramilitares, el Ej\u00e9rcito\u2026<br \/>\nLa tarea de mexicanizar ese conocimiento recay\u00f3 en el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias. El 14 de enero convoc\u00f3 a los tres obispos de Guerrero \u2014de las di\u00f3cesis de Altamirano, Chilpancingo-Chilapa y Tlapa\u2014 para presentarles el proyecto.<br \/>\nEl arzobispo dijo en entrevista&nbsp; que la idea de pedir apoyo surgi\u00f3 en 2011, cuando la Conferencia del Episcopado Mexicano le orden\u00f3 contactar a sus compa\u00f1eros de Colombia. Ha tomado casi cuatro a\u00f1os crear un modelo lo suficientemente viable como para replicarlo y ya comenz\u00f3 a aplicarse en una zona clave para frenar la descomposici\u00f3n que vive el pa\u00eds: Tierra Caliente, tanto del lado guerrerense como del michoacano.<br \/>\n<em>En la parroquia de San Gerardo Mar\u00eda Mayela, el cura Mauricio Prudenciano Gonz\u00e1lez re\u00fane a familiares de desaparecidos para intercambiar informaci\u00f3n y tomar muestras de ADN. Esas muestras se cotejan con las de los cuerpos que se encuentran en las fosas.<\/em><br \/>\nDesde hace unos meses, todas las semanas aparece un letrero color rojo pegado con cinta canela en la reja de la parroquia de San Gerardo Mar\u00eda Mayela, una iglesia fea, en obra negra, a 10 minutos del centro de la ciudad de Iguala.<br \/>\nEl cartel\u00f3n est\u00e1 junto a las tradicionales amonestaciones de matrimonio o anuncios de cursos para la primera comuni\u00f3n, y dice: \u201c\u00bfTienes un familiar desaparecido?&nbsp; Asiste (en la fecha tal). Se estar\u00e1n llenando los formatos para la prueba de adn. Traer una fotograf\u00eda a color de la persona desaparecida\u201d.<br \/>\nEn los primeros d\u00edas de diciembre, mientras en los cerros de Iguala segu\u00edan apareciendo fosas clandestinas con restos humanos y las protestas por los normalistas de Ayotzinapa segu\u00edan subiendo de tono, un centenar de personas acudieron a ese llamado. Pasaron al s\u00f3tano de la iglesia, como se hace con las sesiones de catecismo.<br \/>\nEl padre Mauricio Prudenciano Gonz\u00e1lez, un hombre regordete de lentes y cabello ensortijado, dio la bienvenida a los asistentes con una oraci\u00f3n: \u201cRecemos para superar esta violencia\u201d. La mayor\u00eda de quienes acudieron eran mujeres, pues en esta zona del pa\u00eds la desaparici\u00f3n corresponde al g\u00e9nero masculino en la mayor\u00eda de los casos, seg\u00fan el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas.<br \/>\nDespu\u00e9s el padre les entreg\u00f3 los formularios elaborados por Ciencia Forense Ciudadana, una organizaci\u00f3n no gubernamental que construye un banco de datos con adn de los desaparecidos.<br \/>\nEntre otras, los folletos conten\u00edan las siguientes preguntas: \u201c\u00bfTiene alg\u00fan familiar desaparecido? \u00bfTiene una identificaci\u00f3n, documento, papel o dibujo con huellas dactilares de la persona desaparecida? \u00bfSabe qui\u00e9nes son los responsables de la desaparici\u00f3n?\u201d.<br \/>\nLa que estaba esa ma\u00f1ana en la parroquia era una congregaci\u00f3n de desesperados. A todos les faltaba un familiar. Muchos fueron relatando los detalles de sus casos. Las particularidades pod\u00edan variar, no as\u00ed el resultado final: secuestrado, silencio del gobierno, desinter\u00e9s del Ministerio P\u00fablico.<br \/>\nLa sesi\u00f3n fue una jornada de catarsis, algo m\u00e1s cercano a la psicoterapia que a la religi\u00f3n, de la que se desprendieron relatos de los horrores en el Guerrero de los \u00faltimos a\u00f1os.<br \/>\nCitlali Miranda, una psic\u00f3loga que trabaja con Ciencia Forense Ciudadana, narr\u00f3 la experiencia vivida d\u00edas antes por un grupo de personas que, en la angustia de no&nbsp; saber nada de sus familias, subieron a los cerros de Iguala a buscar cuerpos con picos y palas de jardiner\u00eda. \u201cFuimos el domingo pasado y hab\u00eda fosas con restos humanos. M\u00ednimo, ese d\u00eda nos encontramos ocho fosas\u201d, dijo.<br \/>\nDespu\u00e9s el p\u00e1rroco hizo pasar a funcionarios de la Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica y la Comisi\u00f3n Ejecutiva de Atenci\u00f3n a V\u00edctimas del Gobierno Federal. Les pidi\u00f3, amable pero firme, rendir cuentas ante las personas ah\u00ed presentes, explicarles qu\u00e9 ha hecho el gobierno.<br \/>\nJoaqu\u00edn Torres, director general de la Subprocuradur\u00eda de Derechos Humanos de la pgr, fue a quien toc\u00f3 responder a las preguntas de los familiares. No estaba listo para lo que se le ven\u00eda encima. \u201cTraemos la solicitud para que la alcald\u00eda de Iguala nos permita exhumar los restos de la fosa com\u00fan del cementerio. Se presume que ah\u00ed han depositado cuerpos que se han hallado en fosas clandestinas\u201d, dijo, como esperando que con eso bastara. Los reclamos llovieron.<br \/>\nMayra Rivera Hern\u00e1ndez, cuyo hermano lleva desaparecido tres a\u00f1os, resumi\u00f3 el sentir: \u201cLo \u00fanico que queremos, exigimos, es un nombre, para poder dejar de llorarle a un desaparecido\u201d.<br \/>\nAlgunos familiares comenzaron a llorar. Lloraban mientras escrib\u00edan sus nombres en los formatos o mientras el padre Gonz\u00e1lez les ped\u00eda rezar el Padre Nuestro. Lloraban a\u00fan cuando subieron las escaleras de la parroquia y les tomaron muestras de adn en el patio de la iglesia. El material gen\u00e9tico se enviar\u00eda a la Universidad de Durham, en Inglaterra, para compararlo con el de los cuerpos que se han hallado en las fosas clandestinas.<br \/>\nCon rostro grave, el padre Gonz\u00e1lez observaba el triste desfile desde el atrio de la iglesia. \u201cLo que estamos haciendo es ser intermediarios\u201d, dijo. \u201cSe nos han acercado organizaciones civiles, los de Ciencia Forense y la ciudadan\u00eda. Y pues, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s pod\u00edamos hacer? Estamos colaborando con ellos para generar una mesa de trabajo y buscar a las personas desaparecidas.\u201d<br \/>\nGonz\u00e1lez explic\u00f3 que desde que se hab\u00edan colocado los letreros para informar de las pruebas de ADN, unas 300 personas hab\u00edan acudido a practicarse los ex\u00e1menes. Todos los martes hay reuniones a las que acuden familiares de desaparecidos.<br \/>\n\u00c9l estuvo cerca de formar parte de ellos. El 13 de mayo de 2013, cuando era p\u00e1rroco en el municipio de Apaxtla, un grupo de narcotraficantes le cerr\u00f3 el paso en la carretera hacia Zacapoxtepec. Le quitaron la camioneta, la sotana y el dinero de las limosnas. De nada import\u00f3 que sacara su credencial que le identifica como ministro de culto: \u201cLes dije que era sacerdote y respondieron que no les importaba, que pod\u00eda ser el Papa pero que me iba a morir si segu\u00eda hablando. Y que si quer\u00eda salvar la vida mejor corriera. La camioneta la quemaron, la rafaguearon\u201d.<br \/>\nA mediados de noviembre de 2014, una joven dentista del poblado de Tixtla acudi\u00f3 al servicio m\u00e9dico forense de Chilpancingo acompa\u00f1ada de dos sacerdotes. Llevaba varias radiograf\u00edas, sus notas de apuntes y el molde de la dentadura de un paciente con el que hab\u00eda trabajado meses antes y quien nunca regres\u00f3 para terminar una endodoncia.<br \/>\nUn perito los gui\u00f3 hasta una plancha donde hab\u00eda una pila de huesos que se hab\u00edan encontrado en una fosa clandestina en el poblado de Ocotl\u00e1n el 2 de noviembre, D\u00eda de Muertos, a ra\u00edz de la b\u00fasqueda por los normalistas de Ayotzinapa. Hasta el momento, la pgr tiene contabilizadas 41 fosas con 26 cuerpos humanos y 37 restos \u00f3seos.<br \/>\nEntre los restos de la fosa de Ocotl\u00e1n se encontraba un cr\u00e1neo. Cosa extra\u00f1a, estaba intacto y con los dientes completos. Mientras los religiosos rezaban, el forense y la dentista intercambiaron notas en tono grave, triste.<br \/>\n\u2014Molar izquierdo con amalgama \u2014dijo ella.<br \/>\n\u2014S\u00ed \u2014respondi\u00f3 el forense.<br \/>\n\u2014Molar derecho tambi\u00e9n con amalgama.<br \/>\n\u2014S\u00ed.<br \/>\n\u2014Endodoncia en incisivo.<br \/>\n\u2014S\u00ed.<br \/>\nLa prueba final fue una corona que ya hab\u00eda sido preparada para colocarse en una de las muelas. La pieza de cer\u00e1mica encajaba perfectamente.<br \/>\n\u2014\u00a1Es \u00e9l! \u2014grit\u00f3 el cura V\u00edctor Manuel Aguilar. Rompi\u00f3 en llanto.<br \/>\nEl cr\u00e1neo, las endodoncias y los dientes repletos de caries pertenec\u00edan a John Ssenyondo, un misionero comboniano originario de Uganda que desde hac\u00eda tres a\u00f1os era el p\u00e1rroco de la comunidad de Nejapa, en el municipio de Chilapa. Hab\u00eda desaparecido en abril de ese a\u00f1o, despu\u00e9s de oficiar una misa en el poblado de Santa Cruz, muy cerca de la cabecera municipal.<br \/>\n<strong><em>John Ssenyondo<\/em><\/strong><br \/>\n\u201cJohn era una persona muy valiosa. Vino a M\u00e9xico con mucho cari\u00f1o y amor a estas tierras, y encontr\u00f3 una muerte injusta, b\u00e1rbara. No se merec\u00eda eso\u201d, dijo el padre Aguilar, vicario de la di\u00f3cesis de Chilpancingo-Chilapa. Durante meses encabez\u00f3 la b\u00fasqueda de Ssenyondo. Primero esper\u00f3 al contacto de sus secuestradores, que nunca lleg\u00f3. Despu\u00e9s se enviaron mensajes por canales informales y desde los p\u00falpitos se pidi\u00f3 su liberaci\u00f3n. Pero como en el caso del padre Goyo, nunca hubo una prueba de vida. S\u00f3lo un silencio denso que anticipaba un mal resultado.<br \/>\nAl saber del secuestro, feligreses de varios municipios se sumaron a la b\u00fasqueda pese a los riesgos que conllevaba la tarea. Cuadrillas enteras se presentaron como voluntarios para peinar los cerros. De d\u00eda y de noche, iluminados con l\u00e1mparas sordas y pese a que estaban entrando a tierra de nadie, buscaban encontrar a Pa John pese a las amenazas de que quien diera datos correr\u00eda la misma suerte. Ser\u00eda desaparecido.<br \/>\n\u201cDec\u00edan que aquel que ayudara a buscarlo iba a desaparecer tambi\u00e9n\u201d, dijo Adri\u00e1n S., un poblador de Chilapa que particip\u00f3 en las b\u00fasquedas y quien pidi\u00f3 no ser identificado.<br \/>\nSsenyondo muri\u00f3 en alg\u00fan momento de la primavera muy cerca del poblado de Ocotl\u00e1n. El testigo que ayud\u00f3 a localizar sus restos describi\u00f3 la zona en que falleci\u00f3 como un \u201ccampo de muerte\u201d del que por las noches escapaban gritos de v\u00edctimas que eran llevadas a rastras. En total, se recuperaron 13 cuerpos de la fosa en la que yac\u00edan sus huesos.<br \/>\nAutoridades eclesi\u00e1sticas y habitantes chilapenses sostienen que Pa John muri\u00f3 como resultado de meses de roces con el grupo criminal Los Rojos, que le declararon persona non grata en Chilapa, donde era uno de los \u00faltimos bastiones no cooptados por el terror o la plata. Presumen que fue esa organizaci\u00f3n la que orden\u00f3 su asesinato porque el sacerdote ugand\u00e9s se hab\u00eda convertido en un icono de rebeld\u00eda.<br \/>\n\u201cSiempre se rehus\u00f3 a darles la limosna como derecho de pago de piso y una vez hasta rechaz\u00f3 bautizar al hijo de un narco porque sus padrinos no estaban casados por la Iglesia\u201d, dijo Adri\u00e1n S.<br \/>\nAunque no gener\u00f3 el eco medi\u00e1tico que el asesinato del padre Goyo, la muerte del sacerdote caus\u00f3 un profundo disgusto entre la comunidad de misioneros, tanto en M\u00e9xico como en \u00c1frica. Sus amigos dicen que su muerte es parte de un plan divino.<br \/>\nJanvier Sidjeu, padre camerun\u00e9s que a finales de ese mes ofici\u00f3 una misa en honor de Ssenyondo en la ciudad de M\u00e9xico, lo sintetiz\u00f3 as\u00ed: \u201cNo odiamos a los que lo mataron. Por el contrario, les agradecemos. John ya no est\u00e1 en este mundo, sufriendo. Ahora est\u00e1 en el cielo. No entienden que la muerte no da miedo. A m\u00ed no. Morir me da gusto porque voy a ver a mi Dios\u201d.<br \/>\nEn Morelos, que se ha convertido en un semillero de sacerdotes a los que despu\u00e9s se env\u00eda a Guerrero, alumnos de Ssenyondo dicen que muri\u00f3 como correspond\u00eda a un misionero comboniano: de pie. \u201cEstamos destinados a socorrer a los m\u00e1s necesitados, los m\u00e1s pobres. Vamos a donde hay m\u00e1s carencias e injusticias. Como misioneros nos tenemos que enfrentar con aquello que causa la violencia y estar dispuestos a entregar la vida\u201d, dice el misionero comboniano Fernando Cort\u00e9s. Durante tres a\u00f1os fue pupilo de Ssenyondo en Cuernavaca.<br \/>\nComo soldados de choque, los Misioneros Combonianos del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas van a donde la Iglesia no ha logrado crear una estructura s\u00f3lida. Son Indiana Jones y Mois\u00e9s a la vez. Br\u00fajula y Biblia en la mano, para estos aventureros la muerte es una posibilidad permanente y hasta bienvenida en defensa de su fe. Su grito de batalla da una idea de su tes\u00f3n: \u201c\u00a1\u00c1frica o Muerte!\u201d.<br \/>\nA Pa John los sicarios le permitieron ingresar al pante\u00f3n de m\u00e1rtires combonianos, un nutrido grupo de hombres y mujeres que asumen en la muerte un tama\u00f1o m\u00e1s grande del que tuvieron en vida. Cort\u00e9s afirma: \u201cNo me sorprende que el padre John se haya resistido (a los narcos)\u201d.<br \/>\nResistir. Como en otros casos de sacerdotes asesinados, la clave del caso Ssenyondo yace en ese verbo. La presencia del crimen organizado es particularmente fuerte en Chilapa, que desde 2011 es un campo de batalla entre Los Rojos y Los Ardillos, dos de los minic\u00e1rteles que han irrumpido en Guerrero. Es una guerra cuyo ep\u00edtome vino entre noviembre y enero, cuando se registraron dos ejecuciones masivas: 11 personas fueron decapitadas.<br \/>\nLas razones de esta espiral violenta se encuentran en las rutas estrat\u00e9gicas del narcotr\u00e1fico: si Altamirano es la salida de la amapola hacia el resto del pa\u00eds e Iguala es su descansadero log\u00edstico, Chilapa es su punto de partida. Desde ah\u00ed se controla el acceso a la monta\u00f1a de Guerrero y quien posee la plaza tiene tambi\u00e9n las carreteras estatales 93, 8 y 3, las&nbsp; \u00fanicas que bajan de los plant\u00edos productores de opio. Por eso el ambiente en el pueblo es muy violento. Como corroboran los mo\u00f1os negros que ondean en muchas de las casas. Hay una docena de desaparecidos registrados en los \u00faltimos tres a\u00f1os y van medio centenar de homicidios. Chilapa es peque\u00f1a, pero s\u00f3lo en el tama\u00f1o. Estad\u00edsticamente, en materia de inseguridad, es un gigante: en 2012 se ubic\u00f3 en el n\u00famero 40 entre los municipios de m\u00e1s de 100 mil habitantes con m\u00e1s homicidios en M\u00e9xico, el 61 en violaciones, el 56 en secuestros y el 91 en extorsiones, seg\u00fan cifras oficiales.<br \/>\nEse es el mundo en el que aterriz\u00f3 hace tres a\u00f1os John Ssenyondo. No pudo venir de una experiencia m\u00e1s distante y, a la vez, parecida. Naci\u00f3 en 1958 en el poblado de Masaka y vivi\u00f3 grandes pasajes de resistencia cat\u00f3lica en Uganda. All\u00e1 no s\u00f3lo sobrevivi\u00f3 al terror del genocidio en el siglo pasado, sino que lo enfrent\u00f3. En los a\u00f1os 70 ret\u00f3 al r\u00e9gimen del dictador Idi Amin. No huy\u00f3 ni se ocult\u00f3 mientras sus sicarios martirizaban a 400 mil personas, incluidos miles de sacerdotes, monjas y un arzobispo.<br \/>\n<em>La parroquia donde oficiaba misa John Ssenyondo, misionero ugand\u00e9s asesinado por el crimen organizado.<\/em><br \/>\nTodo apunta a que fue esa historia de insumisi\u00f3n la que hizo que Ssenyondo chocara con Los Rojos. Cuando trataron de intimidarlo, como al resto de Chilapa, \u00e9l dijo no. Sigui\u00f3 la tradici\u00f3n del catolicismo contestatario de Uganda.<br \/>\nA\u00fan ahora se recuerda el serm\u00f3n que dio un domingo de febrero del a\u00f1o pasado. Fue la homil\u00eda que sell\u00f3 su suerte. Por aquel entonces \u2014y como ahora\u2014 la feligres\u00eda estaba aterrada. Una semana antes en Eduardo Neri, el municipio de al lado, un enfrentamiento dej\u00f3 un saldo de cuatro muertos. Adem\u00e1s uno de los directores de la polic\u00eda de Chilapa estaba desaparecido y un poblador hab\u00eda sido secuestrado. Eran los \u00faltimos de varios incidentes violentos que ocurrieron en los meses anteriores.<br \/>\n\u201cSi el gobierno no los protege de los criminales, tienen derecho a defenderse a s\u00ed mismos. \u00a1Organ\u00edcense! \u00a1Preparen su polic\u00eda de autodefensa!\u201d, dijo a su feligres\u00eda.<br \/>\nDespu\u00e9s fue secuestrado y lanzado como una maleta vieja a la cajuela de una camioneta. Muri\u00f3 porque pidi\u00f3 a sus feligreses levantarse en contra del crimen, aunque no tuvo tiempo para ver si su llamado desde el p\u00falpito surt\u00eda efecto. Hasta ahora, no ha surgido un grupo de polic\u00edas comunitarios en Chilapa.<br \/>\nEn las zonas de La Monta\u00f1a y la Costa Chica, los sacerdotes se han rebelado y est\u00e1n desde hace tiempo en la base de la insurgencia ciudadana contra la delincuencia. Varios ministros de culto han usado su influencia para colaborar con el surgimiento de movimientos de autodefensa.<br \/>\nLos nombres m\u00e1s conocidos de sacerdotes vinculados a las autodefensas son los de Mario Hern\u00e1ndez, un mixteco que predica en la parroquia de Xalpatl\u00e1huac \u2014en la regi\u00f3n de la Monta\u00f1a\u2014, y Melit\u00f3n Santill\u00e1n Cant\u00fa, en la parroquia de Malinaltepec \u2014en el corredor que se enlaza con la Costa Chica\u2014.<br \/>\nPredican en comunidades ubicadas en los municipios m\u00e1s pobres del estado. Desde 1995, junto con otros \u201cl\u00edderes naturales\u201d de la zona, se reunieron en San Luis Acatl\u00e1n para buscar detener los secuestros, asaltos, robo de ganado y homicidios que comenzaban a incrementarse y que las autoridades no pod\u00edan contener.<br \/>\nA finales de los 90, los dos sacerdotes participaron activamente en la construcci\u00f3n de la Polic\u00eda Comunitaria y, en especial, en un sistema de justicia alternativa que se basa en un concepto cristiano que pasa por el perd\u00f3n y la reeducaci\u00f3n, antes que por el castigo. Ayudaron a la fundaci\u00f3n de tres \u201ccasas de justicia\u201d en San Luis Acatl\u00e1n, Zitlaltepec y Espino Blanco.<br \/>\nDesde entonces, y siempre bajo una filosof\u00eda de trabajar en silencio, los dos se han mantenido vinculados a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (crac).&nbsp; Tras un periodo de bajo perfil, emergieron de nuevo en 2013, cuando jugaron un papel clave para distender los \u00e1nimos en la ruptura m\u00e1s grande sufrida por el movimiento comunitario desde su creaci\u00f3n.<br \/>\nLa crisis, detonada por una disputa entre la crac y su escisi\u00f3n de la Uni\u00f3n de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (upoeg), termin\u00f3 con un discurso hist\u00f3rico del padre Mario. Hombres armados de los dos bandos se encontraban en la plaza de San Luis Acatl\u00e1n y un enfrentamiento era inminente. Frente a la iglesia de San Isidro Labrador, el sacerdote convoc\u00f3 a la calma: \u201cHermanos, todos somos los mismos. Todos tenemos un enemigo com\u00fan: la delincuencia\u201d. Al final, la crac y la upoeg acordaron coexistir en diferentes zonas de influencia.<br \/>\nNo s\u00f3lo en las polic\u00edas comunitarias hay una mano parroquial. El detonante de las autodefensas en Guerrero tiene, en su origen, el secuestro de un sacerdote. Es un personaje que ha tomado el cariz de leyenda y cuyo nombre se maneja con sigilo. La crac y la upoeg le protegen con extremo celo por el papel que ha jugado a su interior. Aqu\u00ed se le llamar\u00e1 C.<br \/>\nHoy, este cura delgado, serio y moreno \u2014y tan seco y parco con los forasteros como una estatua de iglesia\u2014 oficia misa en una peque\u00f1a parroquia de la comunidad de El Mes\u00f3n. Se le visit\u00f3 ah\u00ed bajo estrictas instrucciones de los comunitarios de no revelar su ubicaci\u00f3n. Estaba rodeado de hombres armados.<br \/>\nPara entender su importancia hay que explicar lo que signific\u00f3 su secuestro, que ocurri\u00f3 cuando el padre C se dirig\u00eda a oficiar misa en Tonal\u00e1 el 4 de enero de 2013. Mientras conduc\u00eda su camioneta roja por una brecha, tres hombres armados le cerraron el paso. Como a muchos otros curas, lo levantaron.<br \/>\nPero su caso fue diferente a los de Ssenyondo y Goyo porque ocurri\u00f3 en un lugar en el que la ciudadan\u00eda ya estaba organizada y casi lista para actuar. A lo largo de varios meses, el sacerdote se hab\u00eda encargado de organizarles en c\u00e9lulas, las cuales tras su secuestro, reaccionaron como era de esperarse: moviliz\u00e1ndose.<br \/>\nDe las comunidades aleda\u00f1as del municipio de Ayutla, uno de los m\u00e1s castigados por la delincuencia, llegaron cientos de hombres. Eran ind\u00edgenas mixtecos y tlapanecos. En cosa de horas, batallones enteros de personas armadas con rifles, machetes, palos y hasta resorteras cerraron los caminos y sellaron la zona, algo que el Ej\u00e9rcito y la polic\u00eda local se negaron a hacer.<br \/>\nAnte ese despliegue nunca antes visto, el sacerdote fue liberado y sus captores huyeron. Su secuestro aceler\u00f3 el surgimiento del movimiento de autodefensa m\u00e1s importante de Guerrero. Dos d\u00edas despu\u00e9s, el 6 de enero, en pleno D\u00eda de Reyes, estallaba como una bomba en los municipios de Ayutla y Tecoanapa.<br \/>\nEn las semanas subsecuentes, pueblo por pueblo, los alzados expulsaron a las c\u00e9lulas del crimen organizado.&nbsp; En los primeros d\u00edas del alzamiento fue posible ver al p\u00e1rroco entre las autodefensas. Como al padre Goyo de Apatzing\u00e1n, le toc\u00f3 estar en los momentos m\u00e1s duros del movimiento, en verdaderas batallas contra c\u00e9lulas de Guerreros Unidos y los Beltr\u00e1n Leyva.<br \/>\nMeses despu\u00e9s fue posible ubicarlo en la comunidad de El Mes\u00f3n. El sacerdote iba saliendo de la comisar\u00eda de las autodefensas, en donde permanec\u00edan detenidos 54 presuntos colaboradores del crimen organizado. Eran hombres y mujeres acusados de vender droga, participar en secuestros, aplicar cobro de piso, asesinar, violar y desaparecer gente.<br \/>\nEl padre se neg\u00f3 a hablar. Pero no hac\u00eda falta que lo hiciera. Su obra, una prisi\u00f3n repleta de criminales, yac\u00eda ante los ojos de todos para ser vista.<br \/>\n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00edctor Hugo Michel\/ Rogelio Agust\u00edn &nbsp; El 24 de diciembre de 2014, mientras por todo M\u00e9xico se afinaban los detalles para la cena de Nochebuena, una marcha poco habitual sali\u00f3&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"fifu_image_url":"","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[],"class_list":["post-830","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas","category-featured"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=830"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/830\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}