{"id":11237,"date":"2018-01-07T22:07:42","date_gmt":"2018-01-08T04:07:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.inter-accion.com.mx\/?p=11237"},"modified":"2018-01-07T22:07:42","modified_gmt":"2018-01-08T04:07:42","slug":"consultoria-economica-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/?p=11237","title":{"rendered":"CONSULTOR\u00cdA ECON\u00d3MICA"},"content":{"rendered":"<p><strong>El calendario, \u00edndice de poder.<\/strong><br \/>\n<strong>\u00abEl tiempo es lo m\u00e1s importante:<\/strong><br \/>\n<strong> es un simple sin\u00f3nimo de la vida misma.\u00bb<\/strong><br \/>\n<strong>Antonio Gramsci, Carta a Tania, 2 de julio de 1933<\/strong><br \/>\nLa organizaci\u00f3n del calendario no se limita al estudio de los astros, sino que habla de patrones y valores culturales que determinan las actividades del grupo.<br \/>\nEl calendario se puede definir, ya separado de los ritmos naturales y agr\u00edcolas con los que inician su funcionamiento, como un instrumento referencial para una multitud de actividades humanas que tienen su origen en s\u00edmbolos rituales religiosos, pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos.<br \/>\nEl calendario mide la dial\u00e9ctica del trabajo y del ocio; el ritmo que marcan las fiestas puede ofrecer la historia de lo cotidiano y de la cultura material. En \u00e9l se entretejen dos tiempos el regular del trabajo, m\u00e1s sensible a las mutaciones de la historia, y el ciclo de la fiesta, m\u00e1s tradicional, aunque siempre permeable a las mutaciones de la primera.<br \/>\nNo es raro que calendarios religiosos y civiles surjan paralelos en el mismo tiempo y con ciertas funciones y ordenamientos entrelazados. En el caso del antiguo calendario romano, el mes de agosto recibi\u00f3 su nombre en honor de un emperador romano y, al mismo tiempo, el t\u00e9rmino con que se design\u00f3 al mes de junio provino del dios romano Jano.<br \/>\nEn la Roma republicana los controles del tiempo y la capacidad de anunciarlo eran una de las funciones del colegio sacerdotal bajo la direcci\u00f3n del pont\u00edfice m\u00e1ximo.<br \/>\nLa carga del fuerte acervo cultural del calendario ofrece la lectura de la cosmovisi\u00f3n de la intencionalidad de la cultura que lo crea.<br \/>\nA un mundo cristiano, en el que el tiempo se formula para la salvaci\u00f3n, corresponde un calendario lit\u00fargico organizado por la institucionalidad de la Iglesia y respetado por las tradiciones establecidas por la comunidad.<br \/>\nAhora bien, cuando se intenta cimentar la cosmovisi\u00f3n moderna se crea la necesidad de organizar un nuevo calendario que responda a la renovaci\u00f3n fundamental que traen consigo la visi\u00f3n del progreso y el poder del Estado moderno y secular sobre la base de una nueva memoria colectiva como fin e instrumento de gobierno, con nuevas personalidades y fechas referenciales y simb\u00f3licas para la comunidad.<br \/>\nLa meta se\u00f1alada por el desarrollo de las capacidades humanas, de la t\u00e9cnica, y a partir del siglo XIX de la organizaci\u00f3n del trabajo, implica una nueva intencionalidad en el poder.<br \/>\nGobernantes regidores y pr\u00edncipes se encargan de marcan los ritmos del trabajo y del ocio para as\u00ed organizar y promover el esfuerzo comunitario en pos del progreso. Esta acci\u00f3n, los legitima ante la comunidad como gobernantes eficientes y capaces de promover, aplicar y desarrollar la nueva ciencia y organizar los nuevos ritmos.<br \/>\nLa burgues\u00eda se instala en el poder y, en su anhelo por eficientar a la sociedad, organiza la vida de otros y la suya propia en una cadena continua de acontecimientos fechados: el tiempo para el trabajo, que es el de sus ganancias y el de la creatividad, y el tiempo para el ocio y las festividades. Asimismo, norma a la sociedad industrial cuando convierte al descanso en el tiempo para la recuperaci\u00f3n de las fuerzas destinadas al trabajo y delimita el tiempo para el placer.<br \/>\nEn la transici\u00f3n hacia la sociedad moderna industrial, supuso una seria reestructuraci\u00f3n del tiempo cuando formaliza la organizaci\u00f3n ocupacional, la productividad del tiempo y del trabajo.<br \/>\nEl Estado moderno industrial es el encargado de codificar las pausas cotidianas y semanales, permitiendo que sean lo suficientemente largas como para que se reparen las fuerzas de trabajo, pero cuida que no se prolonguen demasiado para evitar que la ociosidad se convierta en rebeli\u00f3n.<br \/>\nEl control exhaustivo del tiempo provoca que la cultura obrera llegue a sentir el tiempo como una imposici\u00f3n, resultado enajenante de la coerci\u00f3n capitalista de calcular no solo los ciclos y los d\u00edas, sino tambi\u00e9n valorar las horas hasta llegar a imponer la tiran\u00eda de medir los minutos y los segundos.<br \/>\nEl tiempo hecho pol\u00edtica. Los calendarios suelen basarse en cuestiones civiles o religiosas, o en ambas combinadas. Pero en algunas etapas hist\u00f3ricas, han predominado directamente las razones pol\u00edticas. Es el caso de Roma, o el de la Convenci\u00f3n Nacional Francesa, que tras deponer a Luis XVI en 1792 introdujo un nuevo calendario y decret\u00f3 que el a\u00f1o uno comenzar\u00eda el d\u00eda que hab\u00eda sido el 22 de septiembre de 1792 cuando se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica.<br \/>\nPero, adem\u00e1s, aparecieron nuevos nombres. Se nombraron 12 nuevos meses de treinta d\u00edas; cada mes se dividi\u00f3 en tres semanas de 10 d\u00edas. Faltaban entonces, cinco d\u00edas. En consecuencia, al final del a\u00f1o ellos se sumaban y eran de fiesta: las sans cullotes, o sea las sin calzas, sin esas prendas aristocr\u00e1ticas.<br \/>\nLa gente iba en pantalones, la ropa popular. En los a\u00f1os bisiestos hab\u00eda un d\u00eda adicional. Era un sexto d\u00edas para las sans cullotes y \u201cacudir\u00edan desde todos los lugares de la Rep\u00fablica para celebrar la libertad y la igualdad, para fomentar con su abrazo la fraternidad nacional y para jurar, en el nombres de todos, sobre el altar de la patria, vivir y morir como sans cullotes libres y valerosos\u201d.<br \/>\nTambi\u00e9n los d\u00edas cambiaron de nombres. Cada uno ten\u00eda nombre de animal, de plantas, de minerales y de los adelantos agr\u00edcolas. Todo esto dur\u00f3 menos de 14 a\u00f1os, hasta que Napole\u00f3n decidi\u00f3 interrumpirlo el 1 de enero de 1806 y se regres\u00f3 a la enumeraci\u00f3n Gregoria.<br \/>\nEs interesante se\u00f1alar que tambi\u00e9n el sistema decimal de medida afect\u00f3 al tiempo. Fue durante la revoluci\u00f3n. El intento se formalizar\u00eda entre 1792 y 1805, un a\u00f1o antes de que fuera aceptado el metro.<br \/>\nLos relojes \u201crevolucionarios\u201d dividir\u00edan el d\u00eda en 10 horas, en lugar de hacerlo en doce. La hora se dividi\u00f3 en 10 partes, en lugar de 60 minutos. Aunque claro est\u00e1, la mayor\u00eda de los relojes pose\u00edan manecillas que tambi\u00e9n indicar\u00edan las horas al viejo estilo.<br \/>\nEso fue hasta 1805, cuando se elimin\u00f3 el sistema decimal para medir el paso del tiempo. Y tambi\u00e9n se retom\u00f3 la tradici\u00f3n de una semana de siete d\u00edas. \u00bfFue una inadaptaci\u00f3n psicol\u00f3gica?<br \/>\nLas edades del hombre: la percepci\u00f3n social del paso del tiempo. El reconocimiento de las diferentes etapas de la vida de las personas tiene un componente fuertemente social. Cada sociedad ha consensuado una clasificaci\u00f3n de etapas de la vida que var\u00edan en n\u00famero y extensi\u00f3n.<br \/>\nEsas categor\u00edas reflejan el valor social atribuido por la sociedad que las perge\u00f1\u00f3 a cada una de las clases etarias admitidas. Esa b\u00fasqueda de la periodizaci\u00f3n del curso de la vida humana ha sido y es motivo de largas preocupaciones y disquisiciones en torno a ella.<br \/>\nDec\u00eda Ortega y Gasset en su trabajo en torno a Galileo: \u201clas edades lo son de nuestra vida y no primariamente de nuestro organismo; son etapas diferentes en que se segmenta nuestro quehacer vital\u201d.<br \/>\nTal pretensi\u00f3n de imponer una secuencia de etapas vitales parte de una base artificiosa; cada sociedad la ha resuelto de un modo arbitrario, seg\u00fan las concepciones del papel social que cada una de las clases etarias definidas jugaba en la estructura social instalada.<br \/>\nEn el Corpus Hipocr\u00e1tico podemos encontrar las primeras manifestaciones acerca de una clasificaci\u00f3n de las edades de la vida. La falta de coincidencia entre los distintos libros donde se menciona el tema, refuerza la posici\u00f3n de que el corpus es el producto de la recopilaci\u00f3n de una escuela de investigaci\u00f3n en la que las opiniones sostenidas podr\u00eda cambiar con el tiempo y con los autores.<br \/>\nAs\u00ed, encontramos que en algunos libros se mencionan siete edades (infante, ni\u00f1o, adolescente, joven, var\u00f3n, hombre de edad viejo), mientras que en otros aparecen s\u00f3lo dos juventud y vejez. Pero todav\u00eda se pueden encontrar m\u00e1s posiciones: en el libro sobre la naturaleza femenina, se nombran tres edades (j\u00f3venes, de edad intermedia y ancianas) mientras que en sobre la dieta, aparecen citadas cuatro edades (ni\u00f1ez, juventud, edad adulta y vejez).<br \/>\nComo lo podemos observar, el tiempo y su medici\u00f3n se encuentra atado a nuevas y cambiantes situaciones de poder. Basta recordar lo referente al horario de verano. A\u00f1o nuevo o a\u00f1o viejo, es una medici\u00f3n relativa aceptada socialmente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El calendario, \u00edndice de poder. \u00abEl tiempo es lo m\u00e1s importante: es un simple sin\u00f3nimo de la vida misma.\u00bb Antonio Gramsci, Carta a Tania, 2 de julio de 1933 La&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"fifu_image_url":"","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-11237","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11237"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11237\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interaccionnoticias.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}